No pienses que el agradar a Dios está tanto en obrar mucho como en obrarlo con buena voluntad, sin propiedad y respetos.

— San Juan de la Cruz

Cardenal Juan Bona

CAPÍTULO I

CUESTIONES PRELIMINARES SOBRE EL MISMO SACRIFICIO DE LA MISA

I. Qué clase de sacrificio es la Misa.

Aunque muchos eran los sacrificios en la antigua Ley, en la nueva, sin embargo, sólo existe un único sacrificio, que tanto más perfectamente excede la diferencia de todos los holocaustos de la Ley mosaica cuanto más excelente y aceptable a Dios es la víctima que en él se inmola. Es, pues, la Misa sacrificio latréutico o de adoración, ofrecido a Dios para rendirle el supremo culto y el más alto honor, como a nuestro primer principio y nuestro último fin, en testimonio de su excelencia infinita, de su dominio y majestad, y de nuestra dependencia, servidumbre y sujeción a Él. Es eucarístico: acción de gracias por todos los beneficios (que nos hace el mismo Dios en cuanto es nuestro bienhechor) de naturaleza, de gracia y de gloria. Es propiciatorio y satisfactorio por los pecados y las penas merecidas, pues aplica a todos aquéllos por quienes se ofrece la fuerza y la virtud del sacrificio de la cruz; más aún, es el mismo sacrificio en la substancia (“quoad substantiam”), la misma hostia y el mismo oferente principal, aunque se ofrezca de diverso modo. Y se llama propiciatorio porque por esta oración el Señor es aplacado y concede la gracia y el don de la penitencia a los pecadores que no ponen obstáculos; condona las penas merecidas por el pecado porque por el sacrificio de la Misa se aplica el sacrificio de Cristo, quien satisfizo en la cruz por los pecados de todo el mundo. Condona las mismas penas a los difuntos que están en el purgatorio, porque con este fin fue instituido también por Cristo, como consta por la potestad que se confiere a los sacerdotes en la ordenación, de ofrecerlo por vivos y difuntos; este efecto nunca se puede impedir, porque es imposible que aquéllos pongan óbice alguno. Por tanto, para aquéllos por los cuales se ofrece, vivos o difuntos, la remisión de la pena será en la misma medida que en su misericordia fijó el mismo Cristo. Pues aunque la víctima que se ofrece es de valor infinito, sin embargo, nuestra oblación, según enseñan comúnmente los teólogos, sólo tiene un efecto finito. Para los que conjuntamente ofrecen el sacrificio, este efecto se aumenta según la devoción y disposición interior de cada uno. Por último, habiéndonos merecido Cristo no sólo la remisión de los pecados, sino también otros muchos beneficios, este sacrificio es por consecuencia también impetratorio de todos los bienes, primero de los espirituales, y en segundo lugar de los temporales, en cuanto que a aquéllos conducen. Pero como de por sí solamente tiene el poder de impetrar en general, para que algo determinado se impetre, la intención del oferente debe aplicarse a ello de modo especial. Sin embargo, para impetrar por la Iglesia modo especial. Sin embargo, para impetrar por la Iglesia siempre interviene la intención de la misma Iglesia, principalmente con relación a aquello que en las oraciones de la Misa se pide a Dios; pues también la Iglesia es oferente en la persona de su ministro.


Enlaces de Descarga



Enlaces de Descarga



Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


El Libro del Sacristán

El Libro del Sacristán

“Ministerio” es una palabra latina que significa “servicio”. Y en las celebraciones cristianas hay muchos servicios, muchos ministerios a realizar. Algunos son especialmente decisivos, como ...
Ver Libro
El Sacerdote

El Sacerdote

EXODO 28. "Harás para el sacerdote vestiduras sagradas para que no le falte: majestad, gloria ni belleza,(Vestiduras santas y no vestiduras de payasos como dicen ...
Ver Libro
Quiero ver a Dios

Quiero ver a Dios

Lo que se puede buscar en este volumen, Quiero ver a Dios, y lo que se puede esperar del que seguirá, con el título de ...
Ver Libro
Enseñanzas del papa Francisco

Enseñanzas del papa Francisco

Desde que fue elegido, el 13 de Marzo de 2013, el Santo Padre Francisco ha pronunciado cientos de Homilías, en diversas celebraciones litúrgicas, como las ...
Ver Libro
Cartas a un escéptico en materia de religión

Cartas a un escéptico en materia de religión

Carácter de la autoridad ejercida por la Iglesia católica. La fe y la libertad de pensar. Vano prestigio de las ciencias. Un pronunciamiento científico. Naufragio ...
Ver Libro
Diez lecciones sobre el martirio

Diez lecciones sobre el martirio

Siglo XX, siglo de mártires En mayo de 1998, al organizarse el Calendario para el Jubileo del año 2000, se previó una conmemoración ecuménica de ...
Ver Libro
Familiaris Consortio

Familiaris Consortio

La Iglesia al servicio de la familia 1. La familia, en los tiempos modernos, ha sufrido quizá como ninguna otra institución, la acometida de las ...
Ver Libro
Las siete palabras de Jesús y de María

Las siete palabras de Jesús y de María

LA primera palabra de la Santísima Virgen María ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen? Lucas 1:34 La primera palabra de Nuestro Señor Padre, ...
Ver Libro
Textos de San Ambrosio

Textos de San Ambrosio

Os aproximáis al altar. Nada más comenzar a venir, los ángeles os han mirado. Han visto que os acercáis al altar, y vuestra condición humana, ...
Ver Libro
Almas sedientas

Almas sedientas

“Para aquellos quienes (al morir) se encuentren en condición de apertura a Dios, pero de un modo imperfecto, el camino hacia la bienaventuranza plena requiere ...
Ver Libro
Invitación a amar

Invitación a amar

Este libro ha resultado de un esfuerzo continuo por volver a presentar el camino espiritual de la cristiandad en una forma que sea accesible para ...
Ver Libro
Dios tiene una O

Dios tiene una O

Los cristianos tibios, los que sólo rezan en la iglesia, se creen que el Hijo de Dios es una imagen en una hornacina, y que ...
Ver Libro
Teresa de Jesús y la inquisición

Teresa de Jesús y la inquisición

Nos situamos en la España del siglo XVI y en ella dos figuras: TERESA DE CEPEDA Y AHUMADA y LA INQUISICIÓN. ¿Quién no ha oído ...
Ver Libro
El regreso del hijo pródigo

El regreso del hijo pródigo

Un encuentro aparentemente insignificante con un cartel representando un detalle de El Regreso del Hijo Pródigo de Rembrandt hizo que comenzara una larga aventura espiritual ...
Ver Libro
Arte y liturgia

Arte y liturgia

Si no lo vedara la concisión de los títulos de los libros, éste que viene a tus manos, lector anónimo, debiera titularse “Cómo por el ...
Ver Libro
Francisco, el nuevo Juan XXIII

Francisco, el nuevo Juan XXIII

“Ve, Francisco y repara mi Iglesia en ruinas” José Bono, expresidente del Congreso de los Diputados Nacióle un sol al mundo.  Dante Alighieri La tarde ...
Ver Libro
Surco

Surco

  Ya en 1950, San Josemaría Escrivá de Balaguer prometía al lector, en el prólogo de la 7 édición castellana de Camino, un nuevo encuentro ...
Ver Libro
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta