Por favor califica este libro:
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 3,00 de 5)
Cargando…

PRIMERA PARTE

EL HOMBRE MIRA AL ESTE Y AL SUR

Vi un Hombre tan alto que alcanzaba la cumbre de las nubes del cielo y llegaba hasta las profundidades del abismo, de tal forma que sus hombros estaban encima de las nubes en el éter serenísimo; de los hombros a los muslos, estaba bajo las nubes en otra nube blanca; de muslos a rodillas, estaba en el aire de la tierra; de rodillas a pantorrillas estaba en la tierra, y de pantorrillas para abajo, hasta las plantas de sus pies, estaba en las aguas del abismo, de tal modo que también estaba en pie sobre el abismo. Estaba vuelto hacia el Este de modo que miraba al Este y al Sur.

Su rostro brillaba con tal resplandor que yo no podía mirarlo detalladamente. En su boca había una nube blanca que parecía una trompeta, llena de sonidos que emitía velozmente. Cuando el Hombre sopló, el aire emitió tres vientos, de los cuales, uno llevaba una nube ardiente, otro una nube tempestuosa, y el tercero una nube resplandeciente. Es decir que cada viento llevaba una nube sobre sí.

El viento con la nube ardiente permaneció quieto ante del rostro del Hombre. Los otros dos, con su nube, bajaron hasta su pecho y allí desplegaron sus vientos. Y el viento que permanecía delante de su rostro, se extendió con su nube de Este a Sur. En aquella nube ardiente había una gran muchedumbre de seres vivos, ardientes, los cuales eran unánimes en su voluntad y tenían su vida en plena unión. En su presencia había una mesita llena de plumas por todas partes, que volaban según los preceptos de Dios, cuando las elevaban los mandatos de Dios. En ella, la ciencia de Dios había escrito ciertos arcanos, y esta muchedumbre fijó con afán sus miradas en aquella mesita. Y cuando miraron estos escritos, se les dió la virtud de Dios de modo que en adelante tocasen en unánime armonía la trompeta que sonaba con toda clase de músicas.

El viento que llevaba la nube tempestuosa antes citada, la llevó consigo del sur al oeste, de modo que la longitud y la anchura de la nube parecía una plaza que por sus dimensiones no podía comprender la mente humana. En la nube había una inmensa muchedumbre de santos; todos tenían espíritu de vida y nadie podría contarlos. Sus voces resonaban como aguas de un torrente y decían: “Ocupamos estas moradas según la apacible voluntad de quien hace manar este viento. ¿Pero cuándo recobraremos nuestros cuerpos? Sólo cuando los tengamos, podremos alegrarnos más que ahora”.

La muchedumbre que estaba en la nube ardiente contestó con voz de alabanza, diciendo: “Cuando la Divinidad tome su trompeta, arrojará relámpagos, truenos y fuego ardiente sobre la tierra y moverá el fuego que está dentro del sol, de modo que toda la tierra tiemble. Esto pasará cuando Dios quiera revelar sus grandes señales. Y entonces llamará a todos los pueblos del mundo con su trompeta en todas las lenguas. Y todos los que tienen escritos sus nombres recibirán entonces sus cuerpos”.

El viento que tenía encima la nube resplandeciente se extendió con esta nube del Este al Norte. Unas tinieblas espantosas y de gran densidad que venían del Oeste se extendieron hacia la nube resplandeciente con gran densidad y horror, pero no podían pasar más allá de la nube resplandeciente. En la nube aparecieron el sol y la luna; había un león en el sol y un carnero en la luna. El sol resplandeció sobre el cielo y en el cielo, y en la tierra y bajo la tierra, y así avanzó al salir y regresó al ocaso. Pero cuando el sol avanzó, el león avanzó con él y arrebató, saqueó, despedazó y desgarró muchas presas. Cuando el sol declinó, el león se retiró con él, y manifestó su alegría con muchos rugidos. La luna en la que estaba el carnero, siguió al sol en la ascensión y en el ocaso, y con ella el carnero, y el viento sopló y dijo: “La mujer preñada parirá y el carnero luchará contra el Norte”





Paginas de descarga




Paginas de descarga


Icono

Descargar Libro EPUB Los Méritos de la Vida

Tamaño: 349,3 KB Creado: 21 junio, 2016
Icono

Descargar Libro MOBI Los Méritos de la Vida

Tamaño: 406,53 KB Creado: 21 junio, 2016
Icono

Descargar Libro PDF Los Méritos de la Vida

Tamaño: 1,3 MB Creado: 21 junio, 2016


Libros de este autor/tema

Libro de Las Causas y Remedios de las enfermedades

Libro de Las Causas y Remedios de las enfermedades

En diciembre de 2011, el Papa Benedicto XVI dejó traslucir su intención de declarar Doctora de la Iglesia a Santa Hildegarda de Binguen, cosa que ...
Ver Libro
Libro de Las Obras Divinas

Libro de Las Obras Divinas

Amigo lector: vas a leer la obra, para mí, más fascinante de Sta. Hildegarda. Aunque para ser precisos, Santa Hildegarda no se atribuye su autoría, ...
Ver Libro
Santa Hildegarda y su visión del anticristo

Santa Hildegarda y su visión del anticristo

El estudio de los textos de Santa Hildegarde (monja benedictina y mística del siglo XII) es inexistente de nuestro medio. Esos textos son además desconocidos, ...
Ver Libro


Libros de este autor/tema


Libro de Las Causas y Remedios de las enfermedades

Libro de Las Causas y Remedios de las enfermedades

En diciembre de 2011, el Papa Benedicto XVI dejó traslucir su intención de declarar Doctora de la Iglesia a Santa Hildegarda de Binguen, cosa que ...
Ver Libro
Libro de Las Obras Divinas

Libro de Las Obras Divinas

Amigo lector: vas a leer la obra, para mí, más fascinante de Sta. Hildegarda. Aunque para ser precisos, Santa Hildegarda no se atribuye su autoría, ...
Ver Libro
Santa Hildegarda y su visión del anticristo

Santa Hildegarda y su visión del anticristo

El estudio de los textos de Santa Hildegarde (monja benedictina y mística del siglo XII) es inexistente de nuestro medio. Esos textos son además desconocidos, ...
Ver Libro
Dei Verbum

Dei Verbum

2. Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por ...
Ver Libro
Parábola del juez corrupto

Parábola del juez corrupto

Autor: P. Clemente González  Del santo Evangelio según san Lucas 18, 1-8 En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos que era preciso orar ...
Ver Libro
Los conceptos del Amor de Dios

Los conceptos del Amor de Dios

1. Viendo yo las misericordias que nuestro Señor hace con las almas que traía a estos monasterios que Su Majestad ha sido servido que se ...
Ver Libro
Diez lecciones sobre el martirio

Diez lecciones sobre el martirio

Siglo XX, siglo de mártires En mayo de 1998, al organizarse el Calendario para el Jubileo del año 2000, se previó una conmemoración ecuménica de ...
Ver Libro
Tu amigo, el ángel

Tu amigo, el ángel

Vivimos tan inmersos y preocupados por las realidades temporales de este mundo que nos olvidamos fácilmente de las realidades espirituales. Muchos hombres actuales ya no ...
Ver Libro
Aunque todos... yo no

Aunque todos… yo no

1. Siendo el tiempo cosa de tan subido precio y el perderlo falta tan deplorable, quiero hacer una advertencia honrada con el fin de que ...
Ver Libro
Muéstrame Tu Rostro

Muéstrame Tu Rostro

Muchas cosas enseña la experiencia de la vida a lo largo de cinco años. Por eso decidí reescribir Muéstrame tu rostro, escrito hace cinco años ...
Ver Libro
Las Horas de la Pasión

Las Horas de la Pasión

Oh Señor mío Jesucristo, postrada ante tu divina presencia, suplico a tu amorosísimo corazón que quieras admitirme a la dolorosa meditación de las veinticuatro horas ...
Ver Libro
Juan XXIII, 200 anécdotas

Juan XXIII, 200 anécdotas

1. El robo de una calabaza Siendo de pocos años, Angelo robó una enorme calabaza en el campo. Al llegar a casa con ella, sin ...
Ver Libro
Bajo el cielo de Balazar

Bajo el cielo de Balazar

“Me llamo Alexandrina Maria da Costa. Nací en la feligresía de Balazar, distrito de Porto, el 30 de marzo de 1904. era miércoles santo. Me ...
Ver Libro
Epistolario

Epistolario

  Al tiempo que me partía de Granada a la fundación de Córdoba, la dejé escrito de priesa; y después acá, estando en Córdoba, recibí ...
Ver Libro
Las siete palabras de Jesús y de María

Las siete palabras de Jesús y de María

LA primera palabra de la Santísima Virgen María ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen? Lucas 1:34 La primera palabra de Nuestro Señor Padre, ...
Ver Libro
Carta Encíclica Lumen Fidei

Carta Encíclica Lumen Fidei

  La luz de la fe: la tradición de la Iglesia ha indicado con esta  expresión el gran don traído por Jesucristo, que en el ...
Ver Libro
Ilustrísimos Señores

Ilustrísimos Señores

AL escribir a Charles Dickens, en una de sus populares cartas cristianas, publicadas en la revista, popular y cristiana, el Messaggero di San Antonio, y que ...
Ver Libro

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario