El sufrimiento de aquí abajo no tiene proporción con la gloria del cielo.

— 2 Cor 4, 17

Venerable Madre Sor María de Jesús de Ágreda

INTRODUCCIÓN A LA VIDA DE LA REINA DEL CIELO

De la razón de escribirla y otras advertencias para esto.

Quien llegare a entender —si por dicha lo entendiere alguno—que una mujer simple, por su condición la misma ignorancia y flaqueza y por sus culpas más indigna; en estos últimos siglos, cuando la santa Iglesia nuestra madre está tan abundante de maestros y varones doctísimos, tan rica de la doctrina de los santos padres y doctores sagrados; y en ocasión tan importuna, cuando debajo del santo celo de las personas prudentes y sabias se hallan las que siguen vida espiritual turbadas y mareadas y este camino mirado del mundo como sospechoso y el más peligroso de todos los de la vida cristiana;  pues quien en tal coyuntura considerare a secas y sin otra atención que una mujer como yo se atreve y determina a escribir cosas divinas y sobrenaturales, no me causara admiración si luego me condenare por más que audaz, liviana y presuntuosa; si no es que en la misma obra y su conato halle encerrada la disculpa, pues hay cosas tan altas y superiores para nuestros deseos y tan desiguales a las fuerzas humanas que el emprenderlas o nace de falta de juicio o se mueve con virtud de otra causa mayor y más poderosa.

Y como los fieles hijos de la Iglesia santa debemos confesar que todos los mortales, no sólo con sus fuerzas naturales, pero aun juntas con las de la gracia común y ordinaria, son insuficientes, ig­norantes y mudos para empresa tan dificultosa como explicar o escribir  los  escondidos  misterios  y  sacramentos   que  el poderoso brazo del Altísimo obró en aquella criatura que, para hacerla Madre suya, la hizo mar impenetrable de su gracia y dones y depositó en ella los mayores tesoros de su divinidad; y qué mucho se reconozca por incapaz la ignorancia de nuestra flaqueza, cuando los mismos espíritus angélicos hacen lo mismo y se confiesan tartamudos para hablar cosa tan sobre sus pensamientos y capacidad; y por esto, la vida de esta fénix de las obras de Dios es libro tan cerrado que no se hallará de las criaturas en el cielo ni en la tierra quien dignamente pueda abrirle; bien claro está que sólo puede hacerlo el mismo poderoso Señor que la formó más excelente que todas las criaturas, y también la misma Señora, Reina y Madre nuestra, que fue capaz de recibir tan inefables dones y digna de conocerlos; y para manifestarlos cuanto y cuando y como fuere su Unigénito Hijo servido, en su mano está elegir proporcionados ins­trumentos y que para su gloria fueren más idóneos.

Bien juzgara yo que lo fueran los maestros y varones santos de la Iglesia católica o los doctores de las escuelas, que todos nos han enseñado el camino de la verdad y luz. Pero los juicios del Al­tísimo y sus pensamientos se levantan sobre los nuestros como el cielo dista de la tierra (Is., 55, 9), y nadie conoció su sentido ni en sus obras le puede dar consejo (Rom., 11, 34). El es quien tiene el peso (Ap., 6, 5) del santuario en su mano y pondera los vientos (Job., 28, 25), comprende todos los orbes en sus palmas (Is., 40, 12)ycon la equidad de sus santísimos consejos dispone todas las cosas en peso y medida (Job 11, 21), dando a cada una oportuno lugar y tiempo. El dispensa la luz de la sabiduría (Eclo., 24, 37) y por su justísima bon­dad la distribuye, y nadie puede subir al cielo para traerla (Bar., 3, 29), ni sa­carla de las nubes, conocer sus caminos, ni investigar sus ocultas sendas (Bar., 3, 31). Y él solo la guarda en sí mismo y, como vapor y emanación de su inmensa caridad (Sab., 7, 25), candor de su eterna luz, espejo sin mancha e imagen de su bondad eterna (Sab., 7, 26), la transfunde por las almas santas a las naciones, para hacer con ella amigos del Altísimo y constituir profetas (Ib. 27). El mismo Señor sabe por qué y para qué a mí, la más vil criatura, me despertó, llamó y levantó, me dispuso y encaminó, me obligó y compelió, a que escriba la Vida de su digna Madre, Reina y Señora nuestra.

Y no puede caber en prudente juicio que, sin este movimiento y fuerza de la mano poderosa del Altísimo, viniera tal pensamiento en corazón humano, ni determinación semejante en mi ánimo, que me reconozco y confieso por mujer débil y sin virtud. Pero así como no pude por mi juicio pensarlo, tampoco debo con pertinacia resistirlo por sólo mi voluntad. Y porque de esto se pueda hacer juicio recto, contaré con sencilla verdad algo de lo que sobre esta causa me ha sucedido.


Enlaces de Descarga


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


María, Madre Del Redentor

María, Madre Del Redentor

“La Madre del Redentor tiene un lugar preciso en el plan de la salvación, porque, ‘al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a ...
Ver Libro
Con María, multiplicando migas...

Con María, multiplicando migas…

Susana Ratero es una querida amiga y hermana en Cristo. No recuerdo cuándo fue que la conocí, pero tengo la impresión de que siempre fuimos ...
Ver Libro
Como un ejército: comentarios a la promesa legionaria

Como un ejército: comentarios a la promesa legionaria

Como un ejército formado en batalla. Con estas palabras, los legionarios de todo el mundo aclaman diariamente, en el rezo de la catena, a la ...
Ver Libro
Al pie de La Cruz o Los Dolores María

Al pie de La Cruz o Los Dolores María

Diez años ha ya que tracé el primer bosquejo de esta obra en San Wilfrido, durante el verano de 1847; y aunque de entonces acá ...
Ver Libro
Nuestra Señora del Buen Suceso

Nuestra Señora del Buen Suceso

Era el año 1563. En la Provincia vasca de Vizcaya, cerca de la frontera con Francia. En una familia aristocrática de España, Mariana Francisca de ...
Ver Libro
Nuestra Madre

Nuestra Madre

Este año volvía a ver a Monseñor Fulton J. Sheen en la noche de un martes, a las ocho y media. Todas las semanas escuchan ...
Ver Libro
Jacinta y Francisco de Fátima

Jacinta y Francisco de Fátima

  De la boca de los pequeños brota las alabanzas de Dios. La perfecta alabanza os la dan los labios y los más pequeños. Así, ...
Ver Libro
Vida de la Virgen María

Vida de la Virgen María

Los padres de María. Esterilidad de Ana. Purísima Concepción. Formación del hermoso cuerpo y el alma hermosísima de la Virgen.   En aquella noche tan ...
Ver Libro
Imitación de María

Imitación de María

Entre los muy numerosos y considerables escritos de Tomás Hemerken, más conocido como Tomás de Kempis (1380-1471), se han tenido en cuenta sobre todo aquellos ...
Ver Libro
Las Profecías de la Virgen de la Salette

Las Profecías de la Virgen de la Salette

"...llamo a los apóstoles de los últimos tiempos, a los fieles discípulos de Jesucristo, a los que han vivido con desprecio del mundo y de ...
Ver Libro
¡Llena de Gracia!

¡Llena de Gracia!

Sin lugar a dudas, un elemento importante de nuestra fe cristiana, católica, es la devoción a María, Madre de Jesús, y también Madre espiritual de ...
Ver Libro
La verdad sobre el Secreto de Fátima

La verdad sobre el Secreto de Fátima

Este es un libro «popular», ciertamente; pero absolutamente serio. Ninguna de nuestras afirmaciones — o, a veces, de nuestras correcciones a errores anteriores — está ...
Ver Libro
La Victoriosa Reina del Mundo

La Victoriosa Reina del Mundo

Sor María Natalia de las Hermanas de santa Ma. Magdalena nació en 1901 cerca de Pozsony, en la actual Eslovaquia. Sus padres eran artesanos de ...
Ver Libro
La Virgen María

La Virgen María

El renombrado filósofo americano EMERSON consigna un episodio interesante de un viaje que hizo en autobús. Un día bochornoso de verano subió cansado y sin ...
Ver Libro
Dios te Salve, Reina y Madre

Dios te Salve, Reina y Madre

Unos meses antes de morir, Santa Teresa de Lisieux realizó su sueño de expresar en forma de canción todo lo que pensaba sobre la Virgen ...
Ver Libro
La rueda de la vida

La rueda de la vida

Tal vez esta introducción sea de utilidad. Durante años me ha perseguido la mala reputación. La verdad es que me han acosado personas que me ...
Ver Libro
El sacrificio de la Nueva Alianza

El sacrificio de la Nueva Alianza

Cuántos cristianos participan en la Misa, quizá diariamente, sin entender apenas nada de lo que se va desarrollando en la liturgia. Conocen lo fundamental: que ...
Ver Libro
La Devoción a la Virgen María según los dogmas marianos

La Devoción a la Virgen María según los dogmas marianos

Padre Rogelio C. Alcántara Director de la Doctrina de la Fe de la Arquidiócesis de México Los dogmas no son invención de la Iglesia Católica, ...
Ver Libro
El condenado por desconfiado

El condenado por desconfiado

El condenado por desconfiado es un drama teológico del teatro barroco español atribuido por lo general a Tirso de Molina. Fue publicado en la Segunda ...
Ver Libro
Francisco, el nuevo Juan XXIII

Francisco, el nuevo Juan XXIII

“Ve, Francisco y repara mi Iglesia en ruinas” José Bono, expresidente del Congreso de los Diputados Nacióle un sol al mundo.  Dante Alighieri La tarde ...
Ver Libro
Los niños y La Eucaristía

Los niños y La Eucaristía

En este librito deseo hacer reflexionar a los niños sobre el gran tesoro de nuestra fe católica, Jesús Eucaristía. Jesús, el mismo Jesús de Nazaret, ...
Ver Libro
Sobre el cielo y la tierra

Sobre el cielo y la tierra

El Rabino Abraham Skorka hizo referencia, en un escrito, al frontispicio de la Catedral Metropolitana que representa el encuentro de José con sus hermanos. Décadas ...
Ver Libro
Y de repente, Teresa

Y de repente, Teresa

En que sabremos quién es don Rodrigo de Castro Osorio, inquisidor de gran inteligencia, fina intuición y méritos bastantes, que se atrevió a meter en ...
Ver Libro
Milagros de Jesús 1 y 2 (Ilustrado)

Milagros de Jesús 1 y 2 (Ilustrado)

Las bodas de Caná (Jn.2,2-12) HABIÉNDOSE celebrado unas bodas en Caná de Galilea, resulta que la Madre de Jesús estaba allí. Y pasando por allí ...
Ver Libro
El perdón de los pecados sin sacerdote

El perdón de los pecados sin sacerdote

Como tema para la conferencia de hoy se me ha ocurrido hablaros de esa tragedia que ha sucedido hace poco en nuestra bahía, y a ...
Ver Libro
Mi vida en Nazaret

Mi vida en Nazaret

   Este libro está lleno de palabras de la pequeña y sencilla María de Nazaret, … tienen un encanto particular… No son recuerdos nostálgicos de un ...
Ver Libro
Historia de la cultura cristiana

Historia de la cultura cristiana

BAJO EL TÍTULO HISTORIA DE LA CULTURA CRISTIANA OFRECEMOS ahora al público de habla castellana una compilación de escritos del eminente historiador Christopher H. Dawson, ...
Ver Libro
Pobres Gentes

Pobres Gentes

Mi inestimable Varvara Aleksiéyevna: ¡Ayer me sentí yo feliz, extraordinariamente feliz, como no es posible serlo más! ¡Con que por lo menos una vez en ...
Ver Libro
Jacinta y Francisco de Fátima

Jacinta y Francisco de Fátima

  De la boca de los pequeños brota las alabanzas de Dios. La perfecta alabanza os la dan los labios y los más pequeños. Así, ...
Ver Libro
Leyenda Menor

Leyenda Menor

HA aparecido la gracia de Dios, Salvador nuestro, en estos últimos tiempos en su siervo Francisco, a quien el Padre de las misericordias y de ...
Ver Libro
2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta