Mensaje de Misericordia de Jesucristo al mundo actual


Dios confunde a cada generación dándole al santo que más la contradice.

— G.K. Chesterton

Santa Faustina Kowalska

PRÓLOGO

Saludamos con sumo gusto la presente iniciativa inspirada por el caritativo y laudable deseo de divulgar aún más el conocimiento del diario de Santa Faustina Kowalska, «el apóstol de la Misericordia Divina», como le llamó el Siervo de Dios, el querido Papa Juan Pablo II. El recordado Pontífice acogió este mensaje y manifestó acerca de él: «es algo muy querido; en cierto sentido forma una imagen de mi Pontificado»; particularmente para esta hora «difícil» de la Humanidad.

El precioso y consolador mensaje encerrado en las páginas del destacado escrito de esta santa polaca de nuestro tiempo, se centra en el constante recuerdo del amor de Dios al hombre, de la bondad y compasión que ha prodigado con todos los que ha creado y redimido. Un amor misericordioso que cada uno de nosotros está permanentemente invitado a considerar y corresponder en el núcleo de su vida, dejándonos amar y convencer por el Señor, que, en palabras del Santo Padre Benedicto XVI, «nos ama de un modo que podríamos llamar “obstinado”, y nos envuelve con su inagotable ternura».

Como de forma inmediata nos recuerda el magisterio de los últimos pontífices, el mundo de hoy tiene verdadera necesidad de comprender y acoger la misericordia de Dios. Se trata de la cosa más gloriosa que hay en Él, de la que Él más se precia y por la cual Él quiere ser más conocido y alabado. Así lo confiesa ya la fe veterotestamentaria: «Dios misericordioso y clemente, tardo a la ira, rico en misericordia y fiel, que mantiene su gracia por mil generaciones y perdona la iniquidad y el pecado» (Ex 34, 6-7). La Misericordia del Padre se nos ha manifestado en Cristo Jesús, nuestro Salvador, el cual con su misterio pascual, con su muerte en la cruz y su resurrección, nos ha dado la prueba y el signo más palpable de esa misma misericordia: Cristo «me amó y se entregó por mí» (Ga 2, 20). Expresión de la Caridad de Dios para con nosotros, la Misericordia Divina, al tiempo que perdona rehabilitando, posibilita en cada corazón la capacidad de ser para el otro, hermano cercano que perdona, ayuda y auxilia.

Considerar con verdad el mensaje de la Divina Misericordia, convierte nuestro corazón, es decir, lo saca de sí mismo hacia Dios y hacia el prójimo. Hacia Dios con humilde confianza, apoyándose en el conocimiento propio, del Señor y de cuanto Él ha realizado por nosotros. Leemos «lo que más hiere a mi Corazón es el pecado de la desconfianza» (Diario III, 21). Nos saca consecuentemente de nosotros mismos hacia nuestros prójimos con una actitud caritativa activa mediante las obras, la palabra y la oración (cf. Diario II, 162) que dispone bien al alma e inclina al Señor a favorecerla. Nadie puede amar si antes no es amado, y el primero y el que más nos ama es el Señor. La expresión de nuestra caridad es manifestación de la que Dios mismo ha tenido primero para cada uno de nosotros en manifestadas ocasiones.

En las páginas del diario de Santa Faustina encontramos pues una preciosa guía para caminar por este camino sabiendo que, como decía recientemente el Santo Padre Benedicto XVI, «el culto de la misericordia divina no es una devoción secundaria, sino dimensión integrante de la fe y de la oración del cristiano[4], que nos lleva a imitar en lo posible la perfección divina que consiste en dar y no en recibir: “sed misericordiosos como vuestro Padre celestial es misericordioso” (Lc 6,35-36). Por esa mayor semejanza divina que consigue la misericordia, leemos también en el Diario una doctrina muy repetida por los Santos Padres y la tradición de toda la Iglesia: “si un alma no practica la misericordia de alguna manera, tampoco la hallará en mí en el día del juicio” (Diario IV, 57)».

Ojalá que el signo de la devoción a la Misericordia Divina, concretado en el agua y la sangre que manó del pecho del Salvador, llegue a los corazones llamados a ser transformados por el Amor del Padre y del Hijo, esto es por el don del Espíritu Santo, que el Señor Jesús, al entregárnoslo, limpia y da vida. No olvidamos que este don, el mayor don que puede dar la Misericordia Divina (Lc 11,13)[5], que es participar de su vida, nos invita a ser consecuentes con las promesas del bautismo, se alimenta constantemente en el Sacramento del amor, en la Sagrada Eucaristía, memorial de su entrega por todos en la Cruz que se ofrece en comunión, y se experimenta en el sacramento de la reconciliación.

Deseo muy vivamente que las prácticas de devoción a la Divina Misericordia aprobadas por la Iglesia y la consideración de los escritos de esta santa, providencialmente canonizada el año Jubilar del 2000, infundan el ánimo en los pecadores, el esfuerzo mantenido de los que quieren ser fieles a Jesucristo, y en todos una fe que opera por la caridad en el convencimiento de que Dios, hecho hombre, tiene permanentemente abierto de par en par su corazón a todos y cada uno de los hombres, con un amor capaz de convertirnos en cauce de su bondadoso y tierno designio para con todos.

Mons. Manuel Monteiro de Castro
Arzobispo titular de Benevento
Nuncio Apostólico en España


Enlaces de Descarga


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


Santa Faustina Kowalska

Santa Faustina Kowalska

La vida humilde y sencilla de Faustina Kowalska que nació en Swinice (Polonia) y en el Bautismo recibió el nombre de Elena, no es muy ...
Ver Libro
La Divina Misericordia

La Divina Misericordia

1. Santa María Faustina Kowalska, apóstol de la divina Misericordia, conocida actualmente en el mundo entero, ha sido incluida por los teólogos entre los destacados ...
Ver Libro
Un tesoro llamado  “El Mensaje de la Divina Misericordia”

Un tesoro llamado “El Mensaje de la Divina Misericordia”

En la década de 1930, Nuestro Señor Jesucristo le reveló a una humilde religiosa polaca, llamada Sor Faustina, un mensaje destinado a toda la humanidad ...
Ver Libro
Como la estela de una nave

Como la estela de una nave

El presente libro reúne las meditaciones predicadas en la Casa Pontificia, en presencia de Benedicto XVI, en el tiempo de Adviento de 2010 y 2011 ...
Ver Libro
Un exorcista entrevista al diablo

Un exorcista entrevista al diablo

EL AUTOR no está entre los que se avergüenzan de creer en la existencia del Diablo y de su nefasta actividad en el mundo y ...
Ver Libro
María es inmensamente feliz en el cielo

María es inmensamente feliz en el cielo

Su vida consistió en amar. La mujer que podemos definir como Amor vivió en este mundo sólo amando: amando a Dios, a su Hijo Jesús ...
Ver Libro
Carta Encíclica Spe Salvi

Carta Encíclica Spe Salvi

1. « SPE SALVI facti sumus » – en esperanza fuimos salvados, dice san Pablo a los Romanos y también a nosotros (Rm 8,24). Según ...
Ver Libro
Amar a la Iglesia

Amar a la Iglesia

(4-VI-1972) (HOMILÍA pronunciada el 4-VI-72, Domingo segundo después de Pentecostés). Los textos de la liturgia de este domingo forman una cadena de invocaciones al Señor ...
Ver Libro
El Catecismo de La Biblia

El Catecismo de La Biblia

Al ser la Biblia el libro más importante que hay en el mundo por ser “la palabra de Dios escrita”, me ha parecido oportuno ofrecer ...
Ver Libro
Líbranos del maligno

Líbranos del maligno

Decía un escritor contemporáneo: Quitad a Dios del mundo y se llenará de ídolos. El santo cura de Ars decía: Quitad al sacerdote de una ...
Ver Libro
Quien es el hombre

Quien es el hombre

Me he comprometido a decir algo sobre la imagen del hombre que nos transmite la revelación. Al iniciar estas reflexiones quisiera plantear una cuestión, que ...
Ver Libro
Jesucristo

Jesucristo

La aparición de la obra «Jesucristo», del padre Léonce de Grandmaison, constituyó en 1927 un acontecimiento en los ámbitos intelectuales de Francia y en los ...
Ver Libro
Un camino bajo la mirada de María

Un camino bajo la mirada de María

— Aquí estoy por séptima vez. Ve, sigue el camino por donde el Señor Obispo te quiera llevar. Ésa es la voluntad de Dios. — ...
Ver Libro
El Papa Francisco: Claves de su pensamiento

El Papa Francisco: Claves de su pensamiento

En su intervención en las congregaciones generales previas al Cónclave, el cardenal Jorge Mario Bergoglio trazó en breves frases la necesidad de evangelizar el mundo ...
Ver Libro
¿Como pastorear?

¿Como pastorear?

En los grupos de oración, en las comunidades carismáticas y en la Iglesia Católica en general se utilizan los nombres de “pastor” y “pastoreo” y ...
Ver Libro
Luz del Mundo

Luz del Mundo

  Castelgandolfo, en verano. El camino hacia la residencia del Papa llevaba por carreteras solitarias. En los campos la brisa mecía las espigas, y en ...
Ver Libro
Directorio para la Catequesis 2020

Directorio para la Catequesis 2020

El camino de la catequesis de estas últimas décadas ha estado marcado por la Exhortación Apostólica Catechesi tradendae. Este texto representa no sólo el recorrido ...
Ver Libro
Las Maravillas de la Virgen de Guadalupe

Las Maravillas de la Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe es una de las advocaciones de la Virgen María más queridas del mundo. Su santuario de México es de los más ...
Ver Libro
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta