La familia que alcanzó a Cristo

M. Raymond O.C.S.O

INTRODUCCIÓN

La Hermana Superiora dejó el libro cuidadosamente. Era una «Vida de San Bernardo de Clairvaux». Después, con tono de reproche, exclamó:

—¡Ya le daría yo una buena a ese autor!

Su Hermano la contempló con un guiño divertido, y exclamó a su vez:

—¡Vaya expresión y vaya tono, Hermana! ¿Qué es lo que le parece mal del libro?

—El autor ha convertido a un santo de Dios en cualquier cosa menos en un santo. Ha tomado las tonterías infantiles y la extrava­gancia del noviciado de Bernardo, y ha escrito sobre ellas como si se tratara de los hechos heroicos de un santo. Escuche usted esto.

Y tomando el libro, pasó rápidamente unas cuantas hojas, leyendo a continuación:

«Era tal la heroica modestia de sus ojos, que al cabo de un año de noviciado no sabia cuántas ventanas había en la capilla… » ¡Qué tontería! ¿Y quién lo sabe? Yo he sido novicia dos años; he vuelto al noviciado todos los veranos durante veintidós años, y ahora mismo no sabría decirle cuántas ventanas hay en nuestra capilla. Pero nadie me atribuirá nunca la heroica modestia de los ojos, y no creo que nadie me canonice. Por lo menos —añadió con una sonrisa— por ahora.

No —rió su Hermano—, por ahora, no. Pero, vamos a ver, ¿no le parece ese detalle demasiado insignificante para condenar por él todo un libro? Admito que demasiados autores de vidas de santos, desconociendo íntimamente la vida religiosa o la espiritual, come­ten errores semejantes. Pero ¿va usted a poner ese libro en su lista negra sólo a causa de esa tontería?

—¡Oh!, eso es sólo un ejemplo—repuso la Hermana—. Todo el libro me molesta. Dice lo que hizo Bernardo, no lo que fue.

—Pero Hermana, usted no debe nunca olvidar su filosofía «agere sequitur esse». (Dime lo que hace un hombre o una mujer, y te diré lo que son.)

—En absoluto —respondió rápidamente la Hermana—. Mientras el mundo sea mundo, habrá escribas y fariseos, publicanos y pecadores; y si sólo sabemos lo que hacen, nunca sabremos lo que son. Porque si yo interpreto debidamente mi Nuevo Testamento, muchos de los escribas y fariseos eran los más grandes pecadores, mientras que algunos de los publicanos y pecadores se convirtieron en verdaderos santos. ¿Comprende usted, Padre? Son demasiados los autores que no aciertan exactamente con el punto en que estriba la santidad. Escriben como si se tratase de algo exterior, relatan las maravillas que el santo realizó, hablan interminablemente de los milagros que obraron y parecen proclamar constantemente que eran santos a causa de aquellas maravillas.

—Es que ¿no admite usted, Hermana, que los milagros son el sello de la aprobación divina?

Claro que sí. Pero haga el favor de comprender mi punto de vista. Ustedes, los teólogos, establecen toda la cuestión con una clara distinción entre «gratiae gratis datae» y «gratiae gratum facientes». Pero sin emplear el latín, le diré que los milagros pueden mostrarme al santo, pero no cómo llegó a ser santo, que es precisamente lo que yo quiero ver. Lo que me intriga no es el resultado de un proceso, sino el proceso en sí; porque como usted comprende, mi tarea no es ser santa, sino llegar a serlo. No creo que esto le resulte excesivamente paradójico.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


No se han encontrado entradas.
Simón Pedro

Simón Pedro

He aquí reunidos los principales pasajes evangélicos que ponen a Nuestro Señor y a Simón Pedro en presencia uno de otro. No creemos que nos ...
Con María, multiplicando migas...

Con María, multiplicando migas…

Susana Ratero es una querida amiga y hermana en Cristo. No recuerdo cuándo fue que la conocí, pero tengo la impresión de que siempre fuimos ...
Orar con el Evangelio de Juan

Orar con el Evangelio de Juan

Dios es Palabra de vida “En el pasado muchas veces y de muchas formas habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas. En ...
Y Habitó entre nosotros

Y Habitó entre nosotros

La Navidad es un tiempo especial, un tiempo siempre nuevo; un tiempo de gozo y de alegría profundos; un tiempo de fe y de esperanza; ...
Santa Catalina de Siena

Santa Catalina de Siena

El recuerdo de la simpática fiesta que nos dedicaban a las mayores que ya íbamos a dejar el Colegio del Sagrado Corazón aquel año, en ...
El Diálogo

El Diálogo

  Santa Catalina es un alma exuberante de vida divina. Su maravilloso apostolado es irradiación de su vida interior transformada en Cristo. Como San Pablo, ...
Tratado de la Verdadera Devoción a La Santisima Virgen Maria

Tratado de la Verdadera Devoción a La Santisima Virgen Maria

  Escrito varios siglos atrás, su “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen” tiene la frescura del texto nuevo.  El supo resumir y ...
Carta Encíclica Evangelium Vitae

Carta Encíclica Evangelium Vitae

1. El Evangelio de la vida está en el centro del mensaje de Jesús. Acogido con amor cada día por la Iglesia, es anunciado con ...
Fuga y retorno de Teresa de Ávila

Fuga y retorno de Teresa de Ávila

Mi curiosidad por Teresa de Ávila es una rica herencia recibida de una profunda amistad. Cuando Martín me hablada de la Santa, notaba que se ...
Homilías y Discursos del papa Francisco en México

Homilías y Discursos del papa Francisco en México

Declaración conjunta del Papa Francisco y el Patriarca Kirill, de la Iglesia Ortodoxa Rusa 1. Discurso a las autoridades civiles, militares y religiosas, en el ...
Evidencias de la Resurrección

Evidencias de la Resurrección

Todo sermón predicado por todo cristiano en el Nuevo Testamento se centra en la resurrección. El evan­gelio, o “las buenas nuevas,” significa esencialmente las nuevas ...
¿Nos conoce Jesús? ¿Lo conocemos?

¿Nos conoce Jesús? ¿Lo conocemos?

La situación es confusa. Por una parte, parecen repetirse las escenas bíblicas en las que Jesús es rodeado por la muchedumbre, es empujado, apretujado...; la ...
El enigma de la belleza. Ensayos estéticos

El enigma de la belleza. Ensayos estéticos

Nos impresiona observar cuántas formas hay de belleza, y cómo nos elevan el ánimo y nos reconcilian con la vida en momentos de desánimo, cuando ...
El Espíritu Santo y su tarea

El Espíritu Santo y su tarea

  En la Sagrada Biblia, en los Hechos de los Apóstoles (19, 2), leemos que San Pablo fue a la ciudad de Efeso, en Asia ...
Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

¿Se puede mejorar? ¿Se puede ser mejor, es decir, mejor persona? Es una buena pregunta. Y ¿Quién se atrevería a responder que no, que él ...
Relatos de Gilbert Keith Chesterton

Relatos de Gilbert Keith Chesterton

El padre Brown no se sentía con ánimo aventurero. Recientemente había enfermado por exceso de trabajo y cuando empezó a recuperarse, su amigo Flambeau lo ...
Del Gobierno de los Príncipes

Del Gobierno de los Príncipes

El opúsculo Del Gobierno de los Príncipes (De Regimine Principum ad Regem Cypri) tiene especial interés entre los demás opúsculos de Santo Tomas de Aquino, ...
Del Alma y su origen

Del Alma y su origen

El objeto de estos cuatro libros (escritos alrededor del año 419 .A.D.) fue suministrado por un joven llamado Vicente Víctor, natural de Mauritania Cesariense, un ...
Poemas de santa Teresa de Ávila

Poemas de santa Teresa de Ávila

Nada te turbe, Nada te espante, Todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia Todo lo alcanza; Quien a Dios tiene Nada le falta: ...
María en el Nuevo Testamento

María en el Nuevo Testamento

    Un hecho que llama la atención cuando buscamos lo que se dice en el Nuevo Testamento acerca de la Santísima Virgen María es ...
Itinerario de la mente a Dios

Itinerario de la mente a Dios

  En el principio invoco al primer Principio, de quien descienden todas las iluminaciones como del Padre de las luces, de quien viene toda dádiva ...
El cura de Tours

El cura de Tours

El abate Birotteau cree vivir en el mejor de los mundos posibles, al menos en la medida de sus modestas pretensiones. Realiza las tareas de ...
Palabras que dan Vida

Palabras que dan Vida

  Jesús es el Verbo de Dios, la Palabra de Dios encarnada, lo que Dios ha querido decirnos de Sí  mismo, lo que ha tenido ...
La Catarsis Católica

La Catarsis Católica

No siempre que Dios envía un hombre con una misión peligrosa y difícil avisa previamente a las autoridades. No, en ocasiones, los autoriza directamente El ...
San Vicente de Paúl

San Vicente de Paúl

Vicente de Paúl es uno de los santos más frecuentemente biografiados —hasta unas 1500 veces— por autores diferentes. No siempre la calidad corre pareja con ...
El hombre en busca de sentido

El hombre en busca de sentido

El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" ...
Un llamamiento al amor

Un llamamiento al amor

LOS llamamientos de amor y misericordia que encierran estas páginas, se confiaron a una humilde hermanita coadjutora de las religiosas del Sagrado Corazón, fallecida el ...
Abandónate en Dios

Abandónate en Dios

Entendí que nuestro Señor no llama a los que son dignos, sino a los que él quiere. Teresa de Lisieux Cuando nos encontramos con la ...
El juicio

El juicio

El coronel Dwight Patterson descansaba en su bañera. Veinte minutos de sosegado baño cada día antes de cenar, uno de los rituales diarios del coronel ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta