Últimas conversaciones con Peter Seewald

Benedicto XVI & Peter Seewald

Prólogo

Habían pasado un verano y un invierno desde mi última visita, y cuando el 23 de mayo de 2016 volví a subir por el empinado camino que lleva al monasterio Mater Ecclesiae, enclavado en los jardines del Vaticano, temía que aquella pudiera ser nuestra última conversación prolongada.

La hermana Carmela abrió la puerta, pero esta vez no llevaba delantal, sino que vestía un elegante traje. En la sala de visitas colgaba un cuadro con el retrato de san Agustín, el gran maestro espiritual, que tanto significa para él, porque en el santo de Hipona puede uno estudiar el carácter dramático de la fe, la tan humana lucha por la verdad.

En vez de los mocasines rojos, Benedicto XVI calzaba ahora sandalias, como un monje. Pocos sabían que muchos años antes había perdido la visión del ojo izquierdo; entretanto había disminuido también su capacidad auditiva. Estaba más delgado, pero su apariencia resultaba más flácida que nunca. Y era fascinante ver que el audaz pensador, el filósofo de Dios, la primera persona a la que puede dársele el título de papa emeritus, había llegado a la fase final de la vida –en la que el intelecto solo ya no basta– inmerso en quietud y oración, que son el núcleo de la fe.

Fue en noviembre de 1992 cuando me reuní por primera vez con el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El dominical del diario Süddeutsche Zeitung quería publicar un perfil sobre él, y yo era el encargado de trazarlo. En una lista de solicitantes que se disputaban una cita con el cardenal más famoso del mundo figuraban los nombres de compañeros del New York Times, el Pravda y Le Figaro. Yo no era sospechoso de profesar el catolicismo con especial convicción; pero cuanto más me ocupé de Joseph Ratzinger, tanto más me impresionaron la seguridad que tenía en sí mismo, su apasionamiento, su valentía para sostener contracorriente ideas intempestivas. Y, curiosamente, los análisis no solo eran sugerentes, sino que parecían acertados.

Considerándolo con más detenimiento, el tan vilipendiado «cardenal de hierro» personificaba una historia no de ayer, sino de mañana: una nueva inteligencia al servicio del conocimiento y la formulación de los misterios de la fe. Su especialidad consistía en desenmarañar asuntos complejos, en mirar a través de lo meramente superficial. Ciencia y religión, física y metafísica, pensamiento y oración: Ratzinger conjugaba estas facetas para llegar realmente al núcleo de la cuestión. Y la belleza de su lenguaje intensificaba aún más la profundidad de sus pensamientos. «La teología», explicaba, «es la reflexión sobre lo que Dios previamente nos ha dicho, sobre lo que ha pensado con anterioridad para nosotros». Sin embargo, para poder acoger eso, uno debe ser también un oyente. Para no solo impresionar a las personas, sino conducirlas a Dios, la palabra necesita de la inspiración.

Al igual que Karol Wojtyla, también Ratzinger experimentó en propia carne las consecuencias de sistemas ateos. De niño vio cómo los crucifijos desaparecían de las escuelas; y como joven soldado de diecisiete años fue testigo de cómo la locura de crear al «hombre nuevo» en un mundo sin Dios terminaba en el terror y la devastación apocalíptica. La tarea de defender también argumentativamente el cristianismo contra la subversión de los valores marcó su pensamiento, toda su obra. «En la fe de mis padres», escribió, «encontré la confirmación del catolicismo como un baluarte de la verdad y la justicia contra aquel reino del ateísmo y la mentira que era el nacionalsocialismo».

El camino que lleva hasta la sede petrina a este superdotado que pronto se reconoce a sí mismo como llamado, como escogido, es un camino dramático, jalonado de triunfos y derrotas.

Está el sensible estudiante de bachiller, que compone hexámetros en griego y se entusiasma con Mozart. El jovencísimo universitario que en las calles bombardeadas de Múnich sueña con un resurgir cristiano. El aventajado alumno, ávido de conocimiento y familiarizado con el pensamiento progresista de los mejores teólogos de su tiempo, que fatiga libros de Agustín, Kierkegaard y Newman. El nada convencional coadjutor que entusiasma a los grupos de jóvenes. Pero también está el joven docente que trabaja en su tesis de habilitación para catedrático y que, desanimado por completo, de repente se asoma al abismo de su incipiente carrera, con la sombra del fracaso cerniéndose sobre él.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


Catequesis sobre el Credo

Catequesis sobre el Credo

El 4 de mayo de 2011 Papa Benedicto XVI inició, dentro de las audiencias de los miércoles, una serie de catequesis sobre la oración que ...
La infancia de Jesús

La infancia de Jesús

Finalmente puedo entregar en manos del lector el pequeño libro prometido desde hace tiempo sobre los relatos de la infancia de Jesús. No se trata ...
La Iglesia

La Iglesia

Preguntar hoy por la Iglesia equivale, en gran medida, a preguntar cómo hacerla diferente y mejor. Ya el que desea reparar una radio, y más ...
Ser cristiano en la era neopagana

Ser cristiano en la era neopagana

No se necesita mucha imaginación para darse cuenta de que la «compañía» a la que aludo aquí es la Iglesia. Tal vez se evitó mencionar ...
Texto original del Tercer Secreto de Fátima (lectura online)

Texto original del Tercer Secreto de Fátima (lectura online)

Tercera parte del secreto de Fátima, revelado el 13 de julio de 1917 a los tres pastorcillos en la Cueva de Iria-Fátima y transcrito por ...
Escatología La muerte y la vida eterna

Escatología La muerte y la vida eterna

Hace exactamente veinte años que enseñé por primera vez la Escatología en el ciclo de mis clases. Desde entonces he tenido que ocuparme periódicamente de ...
Yo creo

Yo creo

«Yo creo». El título mismo de este libro, de cierta incorrección política para un contemporáneo, despierta el interés y parece indicar ya la oportunidad de ...
Carta Encíclica Spe Salvi

Carta Encíclica Spe Salvi

1. « SPE SALVI facti sumus » – en esperanza fuimos salvados, dice san Pablo a los Romanos y también a nosotros (Rm 8,24). Según ...
La Eucaristía centro de la vida

La Eucaristía centro de la vida

INTRODUCCIÓN EN la teología de Joseph Ratzinger la Eucaristía ocupa un lugar central desde el principio, y en especial su comprensión de la Iglesia está ...
Exhortaciones apostólicas

Exhortaciones apostólicas

1. Sacramento de la caridad, la Santísima Eucaristía es el don que Jesucristo hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito de Dios por cada ...
Mi Vida Recuerdos 1927 – 1977

Mi Vida Recuerdos 1927 – 1977

La primera vez que vi al cardenal Ratzinger fue en 1971. Era Cuaresma. El recuerdo de aquel encuentro se ha ido enriqueciendo de matices que ...
La bendición de la Navidad: Meditaciones

La bendición de la Navidad: Meditaciones

Del prólogo de los autores Los artículos que presentamos compilados en este opúsculo surgieron con diferentes ocasiones durante el Adviento y el tiempo de Navidad ...
El Dios de la fe y el Dios de los filósofos

El Dios de la fe y el Dios de los filósofos

La elaboración que doy ahora a la publicidad es una reproducción de la lección inaugural que, con motivo de mi llamamiento para la cátedra de ...
Teología De La Liberación

Teología De La Liberación

El Evangelio de Jesucristo es un mensaje de libertad y una fuerza de liberación. En los últimos años esta verdad esencial ha sido objeto de ...
La Sal de la Tierra

La Sal de la Tierra

  Roma en invierno. En la plaza de San Pedro la gente llevaba abrigo y sujetaba el paraguas con fuerza. En los cafés tomaban té, ...
A vueltas con la Iglesia: Entre luces y sombras

A vueltas con la Iglesia: Entre luces y sombras

¿Qué es la Iglesia? ¿Qué resonancia produce esa palabra en la mayoría de los hombres? ¿A qué les suena? ¿Qué remueve en ellos? Si tuvieran ...
Vida y misterio de Jesús de Nazaret, III. La cruz y la gloria

Vida y misterio de Jesús de Nazaret, III. La cruz y la gloria

Jesús no fue sólo un buen maestro, ni fue únicamente un predicador de ideas revolucionarias. Empequeñeceríamos su mensaje si lo redujéramos a sus discursos, por ...
¡A la horca!

¡A la horca!

Apunte biográfico de Robert Hugh Benson R. H. Benson (1871-1914) fue el último de los seis hijos de Mary Sidgwick y de Edward White Benson, ...
La nodriza

La nodriza

La luna se había escondido. Quizá hubiese captado que su blancura plateada nada podría hacer esa noche para templar los corazones agitados de los habitantes ...
La Iglesia

La Iglesia

Preguntar hoy por la Iglesia equivale, en gran medida, a preguntar cómo hacerla diferente y mejor. Ya el que desea reparar una radio, y más ...
Esperanza para los momentos difíciles

Esperanza para los momentos difíciles

La única tragedia en esta vida es no ser santo. Lo único que quiso santa Teresa de Ávila fue vivir una vida sencilla de pobreza ...
Biblia, Fe, Vida

Biblia, Fe, Vida

 No es lo mismo leer un libro de poesías, que de historia o una novela, una obra de teatro, una carta o un código de ...
Miguel, Gabriel, Rafael, Arcángeles en acción

Miguel, Gabriel, Rafael, Arcángeles en acción

En este libro deseo presentar a los tres famosos arcángeles (Miguel, Gabriel y Rafael) para que podamos conocerlos más y así amarlos más. Conocer algunas ...
Los Signos Sagrados

Los Signos Sagrados

Este pequeño libro ha estado en circulación unos diez años. Fue escrito para ayudar a abrir el mundo de la liturgia. Que el mundo nunca ...
Donum Veritatis

Donum Veritatis

1. La verdad que hace libres es un don de Jesucristo (cf. Jn 8, 32). La búsqueda de la verdad es una exigencia de la ...
La Primera Navidad

La Primera Navidad

Todos los años, los católicos celebramos la Navidad, una fiesta que reúne a las familias y hace muy felices a los niños. En la Navidad ...
El Sacrificio del altar

El Sacrificio del altar

Es un principio, si no de validez general, sí un hecho al menos de experiencia que en ninguna ocasión ha dejado de mostrarse útil, que ...
Fernando el Católico

Fernando el Católico

Fernando de Aragón, que ciñó esta corona como el II de este nombre y la de Castilla con el numeral V, gozó durante casi cinco ...
La vida nueva

La vida nueva

En aquella parte del libro de mi memoria, antes de la cual poco podía leerse, hay un epígrafe que dice Incipit vita nova. Bajo este ...
Armadura Espiritual Completa

Armadura Espiritual Completa

  La Armadura Espiritual es nuestra protección en estos tiempos de grandes tribulaciones, que nos permite ser defensores de la fe y luchar contra los ...
La Pasión y Muerte de Jesucristo

La Pasión y Muerte de Jesucristo

Cuan útil es meditar en la pasión de Jesucristo.   El amante de las almas, nuestro Redentor amantísimo, declaró que no tenía otro motivo por ...
Almas sedientas

Almas sedientas

“Para aquellos quienes (al morir) se encuentren en condición de apertura a Dios, pero de un modo imperfecto, el camino hacia la bienaventuranza plena requiere ...
Bajar al encuentro de Dios

Bajar al encuentro de Dios

Poner este pequeño libro en las manos de las Comunidades de Vida Cristiana, es una alegría. Estas páginas también nacieron en medio de cristianos que ...
El Papa Francisco a pastores y sacerdotes

El Papa Francisco a pastores y sacerdotes

1.- Carta del papa a obispos argentinos en asamblea plenaria 25 de marzo de 2013 Queridos Hermanos: Van estas líneas de saludo y también para ...
Encuentro

Encuentro

Padre Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano, capuchino de origen español. Nació en Loyola el 4 de mayo de 1928. Es ordenado sacerdote en Pamplona, desarrolló por ...
Masonería

Masonería

NACE este libro como una necesidad viva, pues son muchos los españoles que, dentro y fuera del país, anhelan conocer la verdad y alcance de ...
El secreto mejor guardado de Fátima

El secreto mejor guardado de Fátima

FÁTIMA, UN SIGLO DESPUÉS Todos los hombres de la Historia que han hecho algo con el futuro tenían los ojos fijos en el pasado. G ...
La Biblia de Nuestro Pueblo

La Biblia de Nuestro Pueblo

He aquí La Biblia de Nuestro Pueblo, Biblia de corte pastoral que pretende acompañar a todo aquel que busca a Dios con sincero corazón y ...
Santo Tomás de Villanueva El limosnero de Dios

Santo Tomás de Villanueva El limosnero de Dios

Santo Tomás de Villanueva fue un santo agustino del siglo XV-XVI a quien Dios regaló muchos carismas y dones sobrenaturales, pero lo que más lo ...
Carta a las Familias del Papa San Juan Pablo II

Carta a las Familias del Papa San Juan Pablo II

1. La celebración del Año de la familia me ofrece la grata oportunidad de llamar a la puerta de vuestros hogares, deseoso de saludaros con ...
Las manos de Dios en la historia humana

Las manos de Dios en la historia humana

Para muchos hombres actuales Dios existe, pero es un Dios lejano, algo así como el motor inmóvil de Aristóteles, que decía que había dado la ...
Peregrinar por fuera y por dentro

Peregrinar por fuera y por dentro

Tienes entre tus manos una propuesta para acompañarte en el camino que quizás estás comenzando. Es un itinerario, y al tiempo son muchos, como muchos ...
Diario de un escritor

Diario de un escritor

El lunes 26 de enero de 1881 Vera, una de las hermanas de Dostoyevski, llegó de visita a casa del escritor. En medio de la ...
Una pena en observación

Una pena en observación

Nadie me había dicho nunca que la pena se viviese como miedo. Yo no es que esté asustado, pero la sensación es la misma que ...
El credo comentado

El credo comentado

Lo primero que le es necesario al cristiano es la fe, sin la cual nadie se llama fiel cristiano. Pues bien, la fe produce 4 ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta