Más fuertes que el mal


La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado.

— San Francisco de Sales

Padre Gabriele Amorth

Prólogo

Aquella mañana yo había asistido a 3 exorcismos. Ciertamente, no habían sido escenas muy agradables. Yo no dudaba de la existencia del diablo, pero si hubiera tenido alguna duda, se me habría desvanecido como la nieve ante el sol. Durante aquella misa, que como siempre había precedido a los ritos de liberación, en la iglesia cercana a la estación del metro, a 2 pasos de San Juan de Letrán, me había propuesto ingenuamente descubrir entre las personas presentes quiénes pudieran ser las que estaban endemoniadas. El padre Amorth me había dicho que los hay entre los que asisten tranquilamente misa y reciben bendiciones sin que suceda en ellos nada especial. Otros, con un largo recorrido de exorcismos a sus espaldas, tienen poco rechazo hacia lo sagrado. Debo confesar que me parecía haber identificado a alguna persona extraña.

Pero reconozco que no había percibido nada singular en las únicas dos personas presentes que luego se someterían al exorcismo. Otras no habían participado en la misa y llegarían mas tarde, de acuerdo con la hora de su cita.

De estas 2 personas, una en particular me había causado cierta impresión. Una chica normal de unos 25 años. Simpática en sus modales, muy reservada. Mientras en la sala junto a la iglesia el padre Amorth se preparaba para los exorcismos, bendiciendo todos los objetos y a las presentes, incluida el agua embotellada que a lo largo de la cálida mañana de verano necesitaría para calmar su sed, ella esperaba su turno en la iglesia. Ciertamente había rezado, la había visto absorta, sentada en uno de los últimos bancos. Miraba fijamente al sagrario. Por lo menos eso fue lo que me pareció.

Para el primer exorcismo, el padre Amorth me había invitado a sentarme a su lado. Tomé una silla. Me aproximé a la camilla de la sala, donde acababa de recostarse la mujer que iba a ser sometida al rito.

Luego, dándome cuenta de que ya había muchas personas con ella, busqué una excusa para alejarme un poco. El ambiente era pesado y trasladé mi silla más o menos hasta la mitad de la sala, junto a la mesa donde estaban los objetos para la bendición. Era el gesto prudente de quien prefiere mantenerse a distancia de lo que iba a suceder, pero también empujado por el oficio de cronista, que busca el mejor ángulo visual para tener bajo control la escena. Junto a mí estaban dos mujeres con su rosario en la mano. Dos personas más estaban sentadas en el otro lado de la sala. Un hombre y una mujer. También ellos, después de haber buscado en el bolsillo, pasaban las cuentas del rosario. Desde aquella posición yo podía verlos a todos. No podía creer que allí hubiera tanta gente.

Junto a la camilla, además de Amorth, estaban otros 3 sacerdotes. Luego, un hombre y 3 mujeres. Dos personas se encargaban de atender al público. Durante los exorcismos, en efecto, la iglesia permanecía cerrada y era necesario abrir la cancela a quien estaba citado.

El padre Amorth me había advertido sobre cuán atentos debían estar los exorcistas al escoger a sus colaboradores y, en cierto sentido, debían ser celosos con las personas que componen su grupo de oración. Porque todo exorcista necesita personas que oren con él, a su lado. Por medio de la oración es como se fuerza al demonio a manifestarse y luego a huir. Pero por sus palabras yo no había entendido que se tratara de una autentica forma de voluntariado: una misión espiritual realizada por un grupo de personas que, 2 veces por semana a las 8 de la mañana, se encuentran en aquella iglesia para orar hasta descubrir el infierno.


Enlaces de Descarga


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


El Último Exorcista

El Último Exorcista

Pido disculpas a los lectores si, después de haber escrito tantos libros sobre Satanás y los exorcismos, me atrevo una vez más a presentarles uno ...
Ver Libro
Habla un exorcista

Habla un exorcista

  Me es muy grato formular aquí algunas observaciones para predisponer a la lectura del libro del padre Gabriele Amorth, desde hace varios años valioso ayudante mío ...
Ver Libro
Narraciones de un exorcista

Narraciones de un exorcista

Cuando el cardenal Hugo Poletti, vicario del Papa en la diócesis de Roma, me dio de improviso la facultad de exorcista, no pensaba a cuán ...
Ver Libro
El nuevo ritual de exorcismos

El nuevo ritual de exorcismos

El padre Gabriele Amorth es un respetado exorcista de Roma. A continuación, se encuentra una entrevista que el Padre Amorth concedió al periódico italiano 30 ...
Ver Libro
El signo del exorcista

El signo del exorcista

Nunca dejo de preguntarme: ¿qué le ha pasado a nuestra Europa católica? Soy viejo, pero no tanto como para olvidar aquella fe vivida cuando las ...
Ver Libro
Memorias de un exorcista

Memorias de un exorcista

El gran conjunto arquitectónico situado en la calle Alessandro Severo es una auténtica ciudadela, presidida por una basílica de imponente cúpula, sede del cuartel general ...
Ver Libro
El Espíritu Santo en la Teología de Santa Catalina de Siena

El Espíritu Santo en la Teología de Santa Catalina de Siena

Catalina de Siena experimentó verdadera pasión por la teología. Era teóloga por naturaleza, como lo testimoniaba el Beato Raimundo de Capua, que fue quien más ...
Ver Libro
Preparación para la Consagración Total

Preparación para la Consagración Total

Preparación seria: La fórmula de Consagración Total a Jesús por María de San Luis María Grignion de Monfort no se debe tomar a la ligera ...
Ver Libro
Breve relato sobre el anticristo

Breve relato sobre el anticristo

«El escándalo de la Cruz. La Cruz sigue siendo escándalo, pero es el único camino seguro… ¡Por favor, no licuen la fe en Jesucristo!» (Papa Francisco ...
Ver Libro
El Cura de Ars

El Cura de Ars

Es propio de los grandes corazones descubrir la necesidad principal de la época en que viven y consagrarse a ella. P. LACORDAIRE El más grande ...
Ver Libro
Y Habitó entre nosotros

Y Habitó entre nosotros

La Navidad es un tiempo especial, un tiempo siempre nuevo; un tiempo de gozo y de alegría profundos; un tiempo de fe y de esperanza; ...
Ver Libro
Juan Pablo II, ¡Santo!

Juan Pablo II, ¡Santo!

Para todos nosotros, católicos, el domingo 27 de abril de 2014 quedará en la historia como una fecha memorable. Junto con el Beato Juan XXIII, ...
Ver Libro
Cyclvs Apocalypticvs

Cyclvs Apocalypticvs

Pausadamente el monje iba escribiendo los gruesos trazos de letra gótica en una parte de la pintura. La pintura representaba a la Virgen María con ...
Ver Libro
Ilustrísimos Señores

Ilustrísimos Señores

AL escribir a Charles Dickens, en una de sus populares cartas cristianas, publicadas en la revista, popular y cristiana, el Messaggero di San Antonio, y que ...
Ver Libro
Carta apostólica Mane nobiscum Domine

Carta apostólica Mane nobiscum Domine

1. «Quédate con nosotros, Señor, porque atardece y el día va de caída» (cf.Lc 24,29). Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del día ...
Ver Libro
El Evangelio Según Un Laico

El Evangelio Según Un Laico

Dios me llamó por mi nombre, un nombre especial. Cuando mis papás escogieron mi nombre Dios ya me haba nombrado: El me dio mi existencia, ...
Ver Libro
La verdadera educación cristiana

La verdadera educación cristiana

Ninguna actitud hacia un objeto es, de suyo, positiva. El «no» predicado del error es tan positivo como el «sí» predicado de la verdad. Es ...
Ver Libro
Vida de San Benito Abad

Vida de San Benito Abad

Entre las obras del papa San Gregorio Magno (540-604 dC) se encuentra el Libro de los Diálogos, donde relata la vida de San Benito Abad, ...
Ver Libro
La fuerza del silencio

La fuerza del silencio

¿Por qué ha querido el cardenal Sarah dedicar un libro al silencio? Hablamos por primera vez de este gran tema en abril de 2015. Volvíamos ...
Ver Libro
Soñad y os quedaréis cortos

Soñad y os quedaréis cortos

La lectura de este libro, en el que Pedro Casciaro evoca los años que vivió junto al Fundador del Opus Dei, me ha traído a ...
Ver Libro
Las Apariciones de Fátima

Las Apariciones de Fátima

En preparación para las apariciones de Nuestra Señora, un ángel quien se identificó como el Ángel de Portugal, le habló en primer lugar a los ...
Ver Libro
1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta