Manual para los Catequistas de hoy

Ginger Infantino

LLAMADOS A SER CATEQUISTAS

Los museos antropológicos de nuestros países, las ciudades aztecas o mayas, las antiguas edificaciones coloniales, escuelas, universidades, hospitales y palacios construidos por los colonizadores, son tesoros históricos valiosísimos para nosotros que contemplamos entusiasmados y que nuestros gobiernos cuidan y protegen como parte del patrimonio nacional.

Tú has sido llamado a ser catequista y se te ha confiado un ministerio privilegiado. Has sido llamado a transmitir el valioso tesoro de la fe católica a innumerables jóvenes. El don inapreciable de la fe no es como las piezas estáticas de un museo que sólo se pueden leer y mirar a través de una barrera de cristal. El tesoro que comunicas es una fe viva y activa, transmitida desde el tiempo de los Apóstoles hasta el presente. El tesoro incorruptible es para ser experimentado, compartido, y extendido como buena noticia para todos los pueblos. El don vivo y dinámico de la fe es para ser tocado y para tocar.

Al responder a la llamada de ser catequista, no está sola: se une a cientos de católicos comprometidos que han respondido a la llamada a servir. Has respondido a esta llamada porque amas al Señor Jesús y deseas compartir ese amor con los jóvenes. Quizá tu llamada no fue tan dramática como la de Moisés en la zarza ardiente, o tan sorprendente como la llamada a Pablo, que se cayó de su caballo, o tan transformante de toda la vida, como la llamada a Pedro, a quien se le pidió que dejara su medio de ganarse la vida. Tu llamada puede haber venido por una conversación con el director de catequesis de la parroquia o de una chispa de interés que te produjo leer un anuncio en el boletín parroquial que pedía catequistas voluntarios.

El modo en que recibiste esta llamada no es importante. Lo importante es que has dicho “sí”. Ese pequeño sí tiene enormes implicaciones. Al dar ese sí, estás respondiendo a tu llamada bautismal a ser discípulo, a seguir a Cristo, y a enseñar en su nombre. Al comprometerte a usar tus dones y talentos para conducir a otros a Cristo, respondiste a la llamada interior del Espíritu Santo a servir en un ministerio específico dentro de la Iglesia (ver el Directorio Nacional para la Catequesis, que de aquí en adelante llamaremos DNC, 228).

No hay razón para tener miedo o temor de aceptar esta llamada y responsabilidad. Puedes confiar en el Espíritu Santo que te dará inspiración y puedes mirar a Jesús, el maestro modelo, para tu guía. Puedes contar con el director parroquial para tu orientación y puedes contar con los catequistas expertos en tu parroquia para que te apoyen.

Una palabra sobre la terminología: el término “catequesis” es una palabra que usaba la iglesia primitiva para expresar cómo transmitía las enseñanzas de Jesús y la fe de la Iglesia. Viene de la palabra griega catechein, que significa “eco”. Los catequistas son quienes hacen eco de las enseñanzas de Jesús y la fe de la Iglesia y se las pasan a los creyentes.

Como catequista, se te encarga comunicar el mensaje de Dios en su totalidad y en fidelidad a la enseñanza de la Iglesia, así que tienes que estar lo mejor preparado que te sea posible para este ministerio. Aumentarán tus conocimientos y capacidades los cursos básicos de formación, talleres y conferencias. Las reuniones de catequistas proporcionarán una información necesaria sobre el curriculum que sigue la parroquia, las orientaciones y procedimientos. Tales encuentros también ofrecen oportunidades de conocer a otros catequistas y de compartir información e ideas.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


No se han encontrado entradas.
Historia de la Iglesia

Historia de la Iglesia

La Historia de la Iglesia constituye un momento decisivo de la historia de la salvación. Desde la creación del universo, las relaciones de Dios con ...
Jesucristo

Jesucristo

Las anteriores ediciones de mi obra Jesus Christus, rápidamente agotadas, son ya señal elocuente del vivo interés que en el cristiano de hoy día despierta ...
Ví Caer a Satanás

Ví Caer a Satanás

Cristo dijo de sus discípulos: "En mi nombre expulsarán demonios" y San Pablo nos advierte que tenemos que luchar "contra los ejércitos espirituales del mal ...
Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium

Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium

1. La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él ...
El Tesoro escondido de la Santa Misa

El Tesoro escondido de la Santa Misa

Franciscano genovés, nacido en Porto Maurizio (hoy Imperia), gran misionero popular, propagador del Via Crucis y predicador incansable de Jesús Crucificado. Celebraba siempre la Santa ...
24 Reflexiones de un Laico

24 Reflexiones de un Laico

A través de los años he leído y copiado mucho de lo que me interesó y lo archivé sin propósito alguno, simplemente porque me llamó ...
El Dios de la perplejidad

El Dios de la perplejidad

Los autores de esta obra tienen varias cosas en común: ambos son creyentes, uno musulmán y otro cristiano; ambos aman la palabra esencial y por ...
Cantar de los cantares

Cantar de los cantares

En los cuarenta años que reinó Salomón en Jerusalén, edificando, con pompa no igualada, la casa de Jehová, y también la suya propia; gozando en ...
Escritores conversos

Escritores conversos

En 1905, el joven G. K. Chesterton publicaba Herejes, un libro de ensayos en el que, por primera vez, se enfrentaba a muchos de sus ...
Cartas a un escéptico en materia de religión

Cartas a un escéptico en materia de religión

Carácter de la autoridad ejercida por la Iglesia católica. La fe y la libertad de pensar. Vano prestigio de las ciencias. Un pronunciamiento científico. Naufragio ...
Vida de Jesús

Vida de Jesús

Se ofrece al lector en estas páginas una sencilla, profunda y amable Vida de Jesús, elaborada mediante textos escogidos de la predicación de san Juan ...
De María a María: Puerta del Cielo

De María a María: Puerta del Cielo

«Ten siempre el corazón en el cielo y los ojos en el suelo». (Beato Fray Leopoldo de Alpandeire, Granada 1936) La Virgen María fue durante ...
Preparación para la Consagración Total

Preparación para la Consagración Total

Preparación seria: La fórmula de Consagración Total a Jesús por María de San Luis María Grignion de Monfort no se debe tomar a la ligera ...
Por los ojos de Shakespeare: La clave católica oculta en su literatura

Por los ojos de Shakespeare: La clave católica oculta en su literatura

CÓMO LEER A SHAKESPEARE (O A CUALQUIERA) Como ocurre con todas las cosas, lo mejor será comenzar por lo básico. Antes de poder entender cómo ...
El taller del orfebre

El taller del orfebre

El taller del orfebre se publicó por primera vez en 1960 en la revista Znak, bajo el pseudónimo de Andrzej Jawien. Se engañaría quien viera ...
Salvifici Doloris

Salvifici Doloris

1. 'SUPLO en mi carne -dice el apóstol Pablo, indicando el valor salvífico del sufrimiento- lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su ...
Santa Gema Galgani y su Ángel Custodio

Santa Gema Galgani y su Ángel Custodio

Santa Gema Galgani es una de las santas más extraordinarias de la historia de la Iglesia. Ella vivió en propia carne la Pasión de Jesucristo ...
El Origen de la Religión

El Origen de la Religión

HAY todavía una segunda ilusión también frecuente. Se imagina que podemos obtener un resultado serio reuniendo desordenadamente una serie de datos observados en los pueblos ...
Arte de bien morir

Arte de bien morir

Quien haya leído y meditado con espacio y devoción los cuatro opúsculos del Cardenal Belarmino que llevamos ya impresos, tiene mucho adelantado para la inteligencia ...
Dios, el coronavirus y nosotros

Dios, el coronavirus y nosotros

Estamos viviendo tiempos  difíciles. Tiempos de incertidumbre, de inseguridad, de temor y angustia, en todos los órdenes de la vida. Tenemos miedo porque no sabemos ...
Mística y humanismo

Mística y humanismo

A nadie se le oculta la actual situación de crisis de las religiones establecidas, al menos en los países europeos de tradición cristiana. Otra cosa ...
Últimas Conversaciones de Santa Teresita de Jesús

Últimas Conversaciones de Santa Teresita de Jesús

  Cuando no se nos comprende o se nos juzga desfavorablemente, ¿a qué defendernos o dar explicaciones? Dejémoslo pasar, no digamos nada, ¡es tan bueno ...
Catecismo Popular de Primera Comunión

Catecismo Popular de Primera Comunión

Hermano (a) catequista: Tu misión es muy noble: enseñar a tus semejantes el camino del cielo. Para lograr esto, trata de profundizar siempre más el ...
Simone Weil: El Espíritu sopla donde quiere

Simone Weil: El Espíritu sopla donde quiere

Como diría San Jerónimo, es necesario un prólogo con casco para justificar la presencia en este simposio de pensadores cristianos, junto a tantos y tan ...
San Antonio de Padua, espiritualidad y pensamiento

San Antonio de Padua, espiritualidad y pensamiento

En la carta de Juan Pablo II, con motivo de la celebración del Octavo Centenario del Nacimiento de San Antonio, nos encontramos con una muy ...
San Camilo de Lelis (Ilustrado)

San Camilo de Lelis (Ilustrado)

La cuna de Camilo está rodeada de señales y hechos prodigiosos, con los que el cielo parece que quiso presagiar la misión del futuro apóstol ...
La Madre Del Salvador

La Madre Del Salvador

Deus, humilium celsitudo… Oh Dios, grandeza de los humildes, reveladnos la humildad de María proporcionada a la profundidad de su caridad. Nuestro propósito, en este ...
Viaje del papa Francisco a la isla de Lesbos (Grecia)

Viaje del papa Francisco a la isla de Lesbos (Grecia)

Antes que nada ¡buenos días! Les deseo un buen día. Les agradezco su compañía. Es un viaje un poco diferente a otros. En los viajes ...
La Iglesia

La Iglesia

Preguntar hoy por la Iglesia equivale, en gran medida, a preguntar cómo hacerla diferente y mejor. Ya el que desea reparar una radio, y más ...
Oraciones para las almas del Purgatorio

Oraciones para las almas del Purgatorio

1. Jesús mío, por aquel copioso sudor de sangre que derramaste en el huerto de Getsemaní, ten piedad de las almas de mis parientes más ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta