La muerte de Jesús : Investigación de un misterio

Adriana Destro y Mauro Pesce

Introducción

Jesús es apresado en medio de la noche por un grupo de personas armadas y a la mañana siguiente se encuentra ya en la cruz. Permanece clavado durante unas horas antes de morir ante los soldados romanos y unas pocas mujeres, tal vez ante alguien más.

A su muerte no le siguen alborotos, no se produce el caos. Días de silencio envuelven a quienes han estado a su lado. Sorprendidos por la fulminante intervención de los romanos, sus seguidores huyen desolados. Deben explicarse lo ocurrido, pero están inmersos en una tormenta de pensamientos y su espacio vital se ha restringido. Su mundo se ha derrumbado en solo una noche: el sentimiento de pérdida es enorme. Dos cuestiones les atormentan: ¿por qué la vida de su líder ha terminado en una derrota?, ¿por qué no ha llegado el Reino de Dios que él había anunciado?

La ejecución de Jesús es un hecho históricamente indudable, pero las circunstancias que la rodean no están nada claras. Se trata de un acontecimiento complejo que está cubierto de oscuridad. Nuestra investigación surge de los siguientes interrogantes: ¿qué impacto tuvo sobre sus seguidores la ejecución de Jesús?, ¿qué respuestas se dieron ante su muerte?

Son muchos los libros que se ocupan de la condena de Jesús y de quiénes fueron los responsables de su muerte, pero no es este el objetivo principal de nuestro estudio. La perspectiva antropológica nos ayuda a centrarnos en una cuestión fundamental que a menudo se pasa por alto: ¿qué sucede cuando se rompe el vínculo que une a un grupo de seguidores con su líder? Solo si se percibe la importancia de ese vínculo puede entenderse por qué los relatos sobre Jesús están condicionados por el trauma provocado por su muerte.

Es verdad que, en general, toda historia parte del final. Y esto es aún más cierto en el caso de Jesús. Su vida siempre es narrada a partir de la cruz. Sus seguidores no esperaban que muriese, así que su muerte les resulta algo inexplicable. Precisamente de este desconcierto surgen los primeros relatos y las primeras interpretaciones. Algunos pensaban que Jesús no podía desconocer lo que ocurriría, otros se preguntaban si habría previsto su muerte. Las preguntas se multiplicaban. ¿Quería Jesús morir realmente?

Nosotros creemos que en los relatos evangélicos han quedado huellas, no borradas, que nos permiten entrever en ciertos casos lo que ocurrió. Las huellas son señales seguras de lo que aconteció en el pasado. Algo así como cuando se retira la marea y la arena que queda al descubierto aparece llena de marcas más o menos nítidas de vidas que ya no están allí pero que sí estaban antes.

Nuestro trabajo se fundamenta en la búsqueda de las huellas que están debajo y dentro de las afirmaciones explícitas de los textos. Por eso cuando intentamos reconstruir un evento de la vida de Jesús partimos siempre de las divergencias entre los diversos relatos. Solo cuando llega a ser claro que los eventos no pueden haberse desarrollado simultáneamente de modos diferentes, nos preguntamos qué sucedió en realidad y cómo podemos saberlo.

En este punto tenemos que hacer un elogio del «detalle». La atención minuciosa a los detalles, instrumentos elocuentes, es el medio fundamental para poner de relieve las contradicciones y para encontrar un paso, una fisura, aunque sea minúscula, que nos permita una mirada al pasado, a lo que sucedió mucho antes de que se escribieran los evangelios.

Los textos sobre la muerte de Jesús fueron escritos por personas que no le habían conocido y que no hablaban su lengua. Los anacronismos y el conocimiento impreciso de tiempos y lugares de los eventos narrados son hechos innegables que obligan a preguntarse si es posible reconstruir de modo fidedigno la vida y la obra de Jesús. Nosotros pensamos que sí, porque consideramos que los evangelios, como muchos otros escritos de los dos primeros siglos, contienen y conservan lo que aconteció con mayor o menor claridad.

La confrontación antropológica e histórica de las noticias puede siempre evitar la confianza ingenua en los textos o, en el extremo opuesto, el escepticismo absoluto, la negación de su fiabilidad. Así pues, nuestra investigación no se basa solo en un único evangelio: la confrontación exige que se examinen todos los textos disponibles.

El reconocimiento de las divergencias y contradicciones que existen entre los evangelios nos lleva a una gran conquista. Las informaciones orales y escritas transmitidas durante décadas por grupos de seguidores, que probablemente usaron los autores de los textos evangélicos, proceden de diversas zonas de Israel y de ciudades del Mediterráneo, y nos permiten remontarnos a lo que se sabía de Jesús mucho antes de que se compusieran los evangelios.

Hay quien tiene en alta estima el evangelio de Marcos porque supone que es el más antiguo. Pero nosotros pensamos que para nuestra investigación se trata de una convicción insuficiente o incluso, tal vez, de un verdadero error. Cada evangelio a su modo, en efecto, se basa en noticias específicas y parciales que debemos tomar en serio: Marcos dispone de un antiguo relato de la muerte y de pequeñas colecciones de debates y de palabras de Jesús; Lucas y Mateo, en cambio, tienen a su disposición una colección muy amplia. Todos los autores se han procurado y han recogido informaciones específicamente suyas. Juan se basa en una cantidad extraordinaria de noticias que desconocen los otros. También las cartas de Pablo, escritas como mínimo veinte años antes que los evangelios, contienen noticias importantes y antiguas. Otras llegaron a entrar en el Evangelio de Tomás, en el Evangelio de Pedro, en la Ascensión de Isaías, en los denominados evangelios judeocristianos y en muchos otros textos.

Ante las divergencias y las contradicciones, algunos especialistas intentan encontrar a toda costa una solución. Pero de este modo se ignora un hecho fundamental: los autores difieren entre sí precisamente porque no tenían informaciones seguras sobre ciertas circunstancias. El ocultamiento de las incertidumbres con soluciones consoladoras y armonizadas no es propio de una investigación seria: ser conscientes de lo que se desconoce es de capital importancia para entender mejor lo que sabemos con seguridad.

Comenzamos cada capítulo presentando un «escenario», un marco descriptivo en el que nos imaginamos algunos aspectos del ambiente en el que se desarrollaron los acontecimientos. No tratamos de describir hechos históricos, sino, más bien, suscitar la conciencia de la existencia de contextos complejos en los que vivieron y lucharon los seguidores.

No obstante, los elementos históricos y culturales de estos escenarios son históricamente ciertos. Los evangelios de Marcos, de Lucas y de Mateo, por ejemplo, relatan las instrucciones dadas por Jesús para la preparación de la cena pascual, pero no hacen referencia al sacrificio de los corderos y a lo que la celebración de la Pascua suponía para centenares de miles de peregrinos. En el primer capítulo hablamos sobre los fuegos nocturnos después de la cena pascual. No es pura fantasía: en el tratado Pesajim de la Misná se dice, en efecto, que es necesario quemar todas las sobras de la comida ritual.

Toda producción cultural de la antigüedad puede sintetizarse en la metáfora del texto gastado o de la imagen que ha perdido sus colores originales. Conceptos como «mesías» o «Reino de Dios» nos parecen desvaídos, opacos. Y, sin embargo, su color era vívido y nítido en el mundo al que pertenecían. Hoy día necesitan explicarse, a veces sustituirse con otras actuales, si bien una sustitución sistemática excluiría la comprensión del pasado. Por esta razón, hemos intentado releerlas en sus confines culturales originales, en los contextos reales en los que constituían un vehículo inmediato de significado. Jesús hablaba en arameo, pero sus palabras se nos han transmitido en una lengua diferente: para captar su significado, tenemos que sumergirnos en la historia y en los ambientes en que surgieron.

Este libro es el fruto de una investigación antropológica, histórica y literaria que ha durado varios años, durante los que hemos discutido con muchos especialistas sobre los puntos de vista y los resultados. La reflexión sobre la muerte de Jesús ha tenido y tiene una enorme repercusiones sobre nuestra cultura. Hemos tratado de comprender aquel evento con los instrumentos de la investigación, convencidos de que para los lectores son más interesantes los resultados científicos que los sensacionalismos y las exageraciones noveladas. La comprensión exige instrumentos y tiempos, confrontaciones e hipótesis justificadas.

A. D. y M. P.

Bolonia, 8 de marzo de 2014


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


No se han encontrado entradas.
Doce hombres comunes y corrientes

Doce hombres comunes y corrientes

HACE MÁS DE VEINTE AÑOS, mientras predicaba del Evangelio de Mateo, di una serie de estudios sobre el carácter de los doce apóstoles. Los mensajes ...
El Manuscrito del Purgatorio

El Manuscrito del Purgatorio

Es vieja la fecha de la impresión, se publicó como un documento puramente histórico y con todas las reservas exigidas por la Iglesia, según el ...
Carta Apostólica Spiritus Domini

Carta Apostólica Spiritus Domini

Al querido hijo Juan M. Lasso de la Vega, Superior general de la Congregación del Santísimo Redentor. "El Espíritu del Señor está sobre mí; por ...
El cristianismo y los nuevos tiempos

El cristianismo y los nuevos tiempos

Con frecuencia se dice que el Cristianismo ya no tiene contacto con la vida y que ya no satisface las exigencias del mundo moderno. Y ...
La Santa Misa Testimonio de Catalina Rivas

La Santa Misa Testimonio de Catalina Rivas

En la maravillosa catequesis con la que el Señor y la Virgen María nos han ido instruyendo -en primer lugar enseñándonos la forma de rezar ...
Homilías sobre el evangelio de San Mateo

Homilías sobre el evangelio de San Mateo

San Juan Crisóstomo, luminar mayor de la Iglesia universal, que sólo tiene par, en Occidente, con San Agustín, y el más grande, sin duda, de ...
Espiritualidad del apóstol según san Pablo

Espiritualidad del apóstol según san Pablo

«La plenitud de los tiempos» (Gal. 4,4) A San Pablo le ha tocado vivir en el momento culminante de la historia, en la plenitud de ...
San Cristóbal (Ilustrado)

San Cristóbal (Ilustrado)

La piedad popular ha tenido a San Cristóbal desde la antigüedad entre los santos más predilectos. Nuestro santo procedía del mundo pagano. Era hijo de ...
Tratado de la oración y meditación

Tratado de la oración y meditación

Tratado de la oración y meditación compuesto por el padre Fray Pedro de Alcántara, fraile menor de la Orden del Bienaventurado San Francisco, dirigido al ...
Catecismo para niños

Catecismo para niños

1 ¿Eres cristiano? — Soy cristiano por la gracia de Dios. 2 ¿Qué quiere decir cristiano? — Cristiano quiere decir discípulo de Cristo. 3 ¿Cuál ...
San Pío de Pietrelcina y su ángel custodio

San Pío de Pietrelcina y su ángel custodio

  San Pío de Pietrelcina es un santo místico y estigmatizado que tuvo una comunicación frecuente y familiar con su ángel custodio. Es por esto ...
San Pablo en sus cartas

San Pablo en sus cartas

En la editorial Fe Católica, bajo la dirección del P. Sánchez de León, SJ, y con la colaboración de un pequeño grupo de sacerdotes jóvenes ...
Profesión de fe en Jesucristo

Profesión de fe en Jesucristo

Este breve texto de Karl Rahner titulado Profesión de fe en Jesucristo no se ha reeditado, desde que apareciera en 1961, en ninguna de las ...
Mientras no tengamos rostro

Mientras no tengamos rostro

C. S. Lewis nació en Irlanda en 1898. Estudió en Oxford, donde fue profesor de Literatura inglesa medieval y renacentista desde 1925 hasta 1954. Este ...
Como un ejército: comentarios a la promesa legionaria

Como un ejército: comentarios a la promesa legionaria

Como un ejército formado en batalla. Con estas palabras, los legionarios de todo el mundo aclaman diariamente, en el rezo de la catena, a la ...
Ejercicios Espirituales con san Agustín

Ejercicios Espirituales con san Agustín

El imperativo de leer para vivir nos lleva en direcciones muy dispares y podemos descubrir, a veces por sorpresa, la relevancia que tienen los autores ...
Historia de los Templarios

Historia de los Templarios

La historia de la Orden de los Templarios es poco conocida y generalmente deseada. Son muchos a quienes hemos oído preguntar en que época se ...
Santa Rosa de Lima alegría de Dios

Santa Rosa de Lima alegría de Dios

  Santa Rosa de Lima es una santa mística de primer orden, que llevó una vida de grandes penitencias por amor a Dios y a ...
Consagrados a Cristo en los pobres

Consagrados a Cristo en los pobres

Cada vez más acuciante se alza por todo el mundo el grito de los pobres. En su voz reconocemos el grito de Cristo, llamándonos a ...
Decenario al Espíritu Santo

Decenario al Espíritu Santo

Francisca faviera del Valle fue una pobre costurera de Carrión de los Condes (Palencia). Habla nacido allí en 1856, el J de diciembre, y allí ...
Vida Nueva

Vida Nueva

Vamos hablando directo y honestamente: esta obra fue escrita para ti. Sí, ¡para ti! Con la esperanza de ayudarte a ser feliz y gozar de la ...
Ciencia de la Cruz

Ciencia de la Cruz

Sentido, origen y fundamento de la ciencia de la cruz En el mes de septiembre u octubre de 1568 el joven carmelita Juan de Yepes, ...
Ardientemente he deseado comer Esta Pascua con ustedes

Ardientemente he deseado comer Esta Pascua con ustedes

Aunque vivió hace ya más de 2.000 años, Jesús no es un mero recuerdo en los anales de la historia, o en la mente de ...
Anclas Sobre el Abismo

Anclas Sobre el Abismo

En los Estados Unidos lo conocen todos. Es un sacerdote que recibe hasta 100,000 cartas al mes; tiene para resolver cincuenta casos matrimoniales diarios por ...
El Amor más Grande del Mundo

El Amor más Grande del Mundo

Libro para niños UN AMOR PARA SIEMPRE…  Hoy, la profe de Catequesis llegó muy contenta, y nos dijo que nos traía una gran noticia. Fue ...
Libro de Las Obras Divinas

Libro de Las Obras Divinas

Amigo lector: vas a leer la obra, para mí, más fascinante de Sta. Hildegarda. Aunque para ser precisos, Santa Hildegarda no se atribuye su autoría, ...
Vivir hasta despedirnos: Fotografías de Mal Worshaw

Vivir hasta despedirnos: Fotografías de Mal Worshaw

Conocí a Mal Warshaw a través de un amigo que estaba al tanto de mi trabajo con pacientes en fase terminal y también del interés ...
El Tiempo para Dios

El Tiempo para Dios

En la tradición católica occidental llamamos «oración» a esa forma de plegaria que consiste en ponerse en la presencia de Dios durante un tiempo más ...
Obras Completas de Santa Teresita del Niño Jesús

Obras Completas de Santa Teresita del Niño Jesús

Dos de estos tres textos de inapreciable valor (e indirectamente, de rebote, también el tercero) se los debemos a la hermana mayor de Teresa, María ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta