Disculpe, estoy en duelo

Jean Monbourquette

Introducción

«El duelo se ha convertido en un comportamiento social desviado, incluso criminal, que nuestra sociedad, basada en el trinomio «salud-juventud-felicidad», ya no tolera».

-Sandro Spinsanti

«¡Disculpe, estoy en duelo!». Estas palabras se las hemos oído pronunciar a una mujer que acababa de quedar viuda. Sentada a la mesa de un restaurante, se avergonzaba de llorar delante de la camarera. Nuestros contemporáneos tienen la epidermis muy sensible: no soportan que hablemos de muerte y de duelo, palabras que se han convertido en tabú para ellos. No podemos mencionar ya estos temas sin crear en nuestros interlocutores un clima molesto y melancólico, incluso depresivo. Nuestras conversaciones sobre estos temas quedan reservadas para la consulta del psicólogo, y ni siquiera allí son siempre bien recibidas. Si abordamos el tema de la muerte y de cuestiones relacionadas con ella, somos considerados unos aguafiestas y agoreros.

Si la negación social de la muerte y del duelo prevalece, ¿qué decir de la suerte de las propias personas que están de duelo? Se sienten mal recibidas en una sociedad que parece haber decidido «no darse por enterada» ante estas realidades ya bastante penosas de vivir. En medio de una sociedad refractaria a la muerte, los miembros de una familia que acaban de perder a un ser querido no saben ya cómo comportarse y evolucionar en su situación de duelo. Nuestra sociedad ha perdido una sabiduría antigua: la de reconciliar la vida con la muerte.

Por otro lado, el duelo no pertenece tanto a la familia cuanto a la comunidad inmediata. Consternados ya por la desaparición de un ser querido, los miembros de la familia en duelo no tienen, desde luego, la mente en condiciones de crear y preparar ritos funerarios. En otros tiempos, eran las autoridades parroquiales, ayudadas por el empresario de pompas fúnebres, quienes se ocupaban de trazar el recorrido fúnebre, desde el embalsamamiento hasta el entierro en el cementerio. De todos modos, a menudo se idealizan los tiempos pasados… ¿Habría que lamentarlo?

Conocemos a personas en situación de duelo que, después de haber vivido los ritos fúnebres tradicionales, se quedan bloqueadas en la resolución de su duelo hasta enfermar: malestar existencial, sentimiento punzante de culpabilidad, depresión e incluso suicidio. Su estado patológico se explica por la ignorancia psicológica y espiritual del duelo. Los avances sobre el conocimiento psicológico del duelo y sobre su desarrollo son más bien recientes y todavía no muy conocidos. El abandono de los ritos fúnebres tradicionales agudiza aún más la cuestión del duelo, que se convierte en un problema de la sociedad. El arte de hacer el duelo se ha perdido. Algunas personas en situación de duelo tienen la fortuna de tener acceso a cuidados terapéuticos, y entre ellos a grupos de ayuda mutua, para superar el duelo. Esta ayuda les permite acceder a un crecimiento psicológico y adquirir una nueva sabiduría.

Desde hace más de treinta años, los autores de este libro venimos trabajando sobre las cuestiones relacionadas con el duelo y escribiendo sobre el tema. Sin embargo, de momento no somos especialistas infalibles. ¿Quién se atrevería a pretender ser un maestro en un tema tan sensible y delicado como es el del sufrimiento humano?


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


A cada cual su misión

A cada cual su misión

Una psicóloga, que trabaja en medios hospitalarios, me confiaba que dedicaba la mayor parte de su tiempo no a escuchar a los pacientes, sino a ...
El gran medio de la oración

El gran medio de la oración

Varias son las obras espirituales que he publicado. Citaré las “Visitas al Santísimo Sacramento y a María Santísima”, “La Pasión de Cristo” y “Las Glorias ...
Matrimonios Felices

Matrimonios Felices

En este libro deseo hablar sobre el matrimonio, dando esperanza a todos los que se embarcan en esta vocación. Se puede ser feliz en la ...
Vive, Ama, Se tu mismo

Vive, Ama, Se tu mismo

  Nuestro propósito al publicar este manojo de “pensamientos”, no es otro que el de querer aportar nuestro pequeño granito de arena en la primera ...
¿Existe Dios?

¿Existe Dios?

En estos tiempos en que se hace gala incluso por los principales medios de comunicación social de ser agnóstico y ateo, no podía ser más ...
El peregrino ruso

El peregrino ruso

  Por la gracia de Dios soy hombre y soy cristiano; por mis actos, gran pecador; por estado, peregrino de la más baja condición, andando siempre ...
Carta Encíclica Laborem Exercens

Carta Encíclica Laborem Exercens

Con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las ciencias y la técnica, y sobre todo a la ...
Como incienso en tu presencia

Como incienso en tu presencia

Quienes sentimos en nuestro corazón la realidad de Dios y su presencia amorosa que nos llama, respondemos a esa llamada con la oración. La oración ...
Introducción al profetismo bíblico

Introducción al profetismo bíblico

Desde 1992, fecha de su publicación, Profetismo en Israel ha tenido siete reediciones sin cambio alguno. Hace tres años vi la necesidad de actualizar la ...
Memoria e Identidad

Memoria e Identidad

 Traducción de Bogdan Piotrowski Nota del editor El siglo xx ha sido testigo de acontecimientos históricos que han marcado un cambio decisivo en la ...
La flor de la esperanza

La flor de la esperanza

Queridos lectores: Acabo de leer las cartas que se han intercambiado mis queridos amigos Carmen Guaita y Paco Castro. Aún me siento una intrusa... Tengo ...
Homilías sobre el evangelio de San Mateo

Homilías sobre el evangelio de San Mateo

San Juan Crisóstomo, luminar mayor de la Iglesia universal, que sólo tiene par, en Occidente, con San Agustín, y el más grande, sin duda, de ...
50 preguntas sobre Jesús

50 preguntas sobre Jesús

Escribe San Mateo que al entrar Jesús en Jerusalén toda la ciudad se conmovió y sus habitantes decían: «¿Quién es éste?» (Mt 21,10). Es el ...
Motu proprio Tra le sollecitudini

Motu proprio Tra le sollecitudini

Entre los cuidados propios del oficio pastoral, no solamente de esta Cátedra, que por inescrutable disposición de la Providencía, aunque indigno, ocupamos, sino también de ...
Santa Gema Galgani Amor Total

Santa Gema Galgani Amor Total

La vida de santa Gema Galgani puede resumirse diciendo que fue una vida de amor total a Cristo. Amor sin condiciones y hasta el fin ...
La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo

La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo

AYER tarde fue cuando tuvo lugar la última gran comida del Señor y sus amigos, en casa de Simón el Leproso, en Betania, en donde ...
La familia, ¿Lugar de educación en la fe?

La familia, ¿Lugar de educación en la fe?

Nuevos caminos para educar en la fe desde la familia La familia constituye una realidad emergente dentro de la acción pastoral de la Iglesia. Por ...
La singular humanidad de Jesucristo

La singular humanidad de Jesucristo

Un título que podría cuadrar bien a este libro sería Problemas actuales de cristología, si no fuera demasiado pretencioso parangonar este ensayo con el célebre ...
¿Nos conoce Jesús? ¿Lo conocemos?

¿Nos conoce Jesús? ¿Lo conocemos?

La situación es confusa. Por una parte, parecen repetirse las escenas bíblicas en las que Jesús es rodeado por la muchedumbre, es empujado, apretujado...; la ...
Educar el carácter

Educar el carácter

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú ...
Los comediantes

Los comediantes

Si pienso en los grises monumentos que conmemoran en Londres a generales ecuestres, héroes de las guerras coloniales y políticos de levita aún más profundamente ...
Energía y pureza

Energía y pureza

En los años de estudiante iba yo frecuentemente de excursión a un lago de las montañas. Sobre el espejo cristalino del agua bailaba jugueteando un ...
Encuentro

Encuentro

Padre Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano, capuchino de origen español. Nació en Loyola el 4 de mayo de 1928. Es ordenado sacerdote en Pamplona, desarrolló por ...
Pueblo mío, sal de Egipto

Pueblo mío, sal de Egipto

El tema de estos Ejercicios impartidos por el arzobispo de Milán a su clero nace de la profunda y personal experiencia de ir haciendo vida, ...
Santa Rosa de Lima alegría de Dios

Santa Rosa de Lima alegría de Dios

  Santa Rosa de Lima es una santa mística de primer orden, que llevó una vida de grandes penitencias por amor a Dios y a ...
El Verdadero amor

El Verdadero amor

Durante su permanencia en Milwaukee, el P. Kentenich tuvo a su cargo la atención pastoral de la colonia alemana de esa ciudad. Regularmente, celebraba la ...
Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Esta alma santa, viviendo todavía en la carne, se encontraba puesta en el purgatorio del fuego del divino Amor, que la quemaba entera y la ...
¿Qué le pasó a nuestro amor?

¿Qué le pasó a nuestro amor?

Estimado lector: Este librito que hoy pongo en tus manos resume un iti­nerario espiritual. Pasados los años y mirando hacia atrás, puedo reconocer el camino ...
Carta Encíclica Redemptor Hominis

Carta Encíclica Redemptor Hominis

El Redentor del hombre, Jesucristo, es el centro del cosmos y de la historia. A Él se vuelven mi pensamiento y mi corazón en esta ...
Directorio General para la Catequesis

Directorio General para la Catequesis

LA CATEQUESIS EN LA MISIÓN EVANGELIZADORA DE LA IGLESIA « Id por todo el mundo y anunciad el Evangelio a toda la creación » « ...
El secreto del Padre Pío

El secreto del Padre Pío

ALI AGCA Y LA «NIÑA» DEL PADRE PÍO Los historiadores son parciales (...). La verdadera historia no existe. Sólo la historia sagrada puede llamarse verdadera ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta