Diario De Un Cura Rural

Georges Bernanos

PROLOGO

Si decimos que Georges Bernanos fue el más grande novelista de su tiempo, nadie se sorprende; pero nadie se convence tampoco, puesto que el mito francés de la novela —Balzac y Tolstoi, amén de algunos maridajes y divorcios con tos ingleses, con Dostoyevski— permanece poderoso. En la glorieta de Póntigny, Gide, al que manifestaba mi admiración hacia Bajo el sol de Satán que acababa de aparecer, y que él había hojeado, me respondió:

—Todo eso, mi querido amigo, está en la línea de Léon Bloy y de Barbey d’Aurevilly.

—¡Pero endiabladamente mejor!

—Mas es la misma cosa. Y esta cosa me es contraria.

Gide marginaba a Bernanos (aquel día…) en nombre de Balzac, de Flaubert, de Madame de La Fayette —y de las reflexiones que le habían conducido a hacer de Los monederos falsos «su primera novela». En Póntigny, LA novela implicaba la existencia autónoma de personajes, y concedía poca importancia al hecho de que los personajes hubiesen entrado en escena con la novela extranjera. Apenas se hablaba aún de los novelistas americanos; más tarde yo mismo debía escribir el prefacio a Santuario. Entre los escritores eminentes, el más sumiso al mito reinante de la novela era Roger Martin du Gard (el de los Thibault más que el de Jean Barois). Gide le dedicaba Los monederos falsos, todos le estimaban, nadie le seguía. Y Bernanos ponía bruscamente en tela de juicio todo aquello que «la Europa más culta» pensaba de la creación novelesca.

Balzac, Stendhal, Flaubert, se habían preocupado menos de los personajes que de los caracteres. Su acercamiento los une más que cualquier definición. Detrás de tantas primas Bette y de tantos Homais, se alza la sombra de Molière, la sombra que obsesionó a Stendhal durante toda su vida. Lo que los franceses llamaban tradicionalmente novela, Zola incluido, es aquello que debía ser ilustrado por Daumier.

Es sorprendente que Europa haya otorgado tanta importancia a los caracteres. Molière y Balzac son quizá nuestras glorias menos contestadas; Jean Valjean y Javert son, entre otras cosas, unos caracteres, y las llamas de Los miserables proyectan unos Daumier desmesurados. El África negra descubre a Moliere con vehemente admiración, pero advirtamos que siempre le han gustado las máscaras.

Y no es menos sorprendente que Europa haya vuelto de su opinión. No para siempre. Tolstoi habla del Viejo, es decir, de Balzac, con nostalgia. Dostoyevski tradujo Eugenia Grandet; su fauna menor de usureros y borrachos se conchaba con la de La comedia humana. Los extravagantes legan al pueblo menudo de Rusia la locura de Stavroguino. Y Bernanos no ignora a Stavroguino.

La novela Itama carácter al tipo humano al que anima una pasión mayor y constante; en algunos aspectos, es una máscara del alma. Et Avaro es primo lejano de Arlequín. Sus actos no son necesariamente previsibles y no deben por lo tanto sorprender en absoluto. Aparta lo irracional, al que tanto deberá el personaje. La vida no le modifica. El joven seductor se convierte en viejo verde en el transcurso de un tiempo lineal, ajeno a las metamorfosis.

Saber que la pintura no tiene por objeto imitar los modelos parece algo banal, pero todavía no se tiene comúnmente por ridículo, cuando del pasado se trata, aquello de que la novela es «un espejo paseado a lo largo de un camino». Pese a que una moda reciente asegure que todos los personajes pasan todo su tiempo haciendo lo que ellos quieren, las «ilusiones lógicas» tardan en tomar su retiro. Un amateur, que proclama ora que los personajes hacen lo que ellos quieren ora que no existen, cree que Bálzac inventó a Vautrin imitando a Vidocq. El novelista se sirve de Vidocq para crear a Vautrin, quien no es más viable fuera del mundo de Balzac que el pez fuera del agua; la verdadera intención de Balzac, incluso cuando él la ignora, no es en absoluto hacerle la competencia al registro civil, sino hacer conquistar el mundo ficticio del pasado, como en Walter Scott, por un mundo ficticio del presente que se convertirá en su propio mundo.

Pero si Vautrin no es Vidocq, resulta pues que es Balzac: «Madame Bovary, soy yo.» ¿Por qué es menester que Madame Bovary sea alguien, cuando manifiestamente no es más que una Colombina o una Cenicienta? Madame de Rénal era un carácter, Madame Bovary, un personaje, y Ana Karenina lo era todo a la vez. Pero un personaje no fue nunca una persona.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


La libertad, ¿para qué?

La libertad, ¿para qué?

Diciembre de 1946 — primavera de 1947 Un profeta no es profeta de verdad sino después de su muerte, y hasta ese momento no es ...
Anclas Sobre el Abismo

Anclas Sobre el Abismo

En los Estados Unidos lo conocen todos. Es un sacerdote que recibe hasta 100,000 cartas al mes; tiene para resolver cincuenta casos matrimoniales diarios por ...
La bendición de la Navidad: Meditaciones

La bendición de la Navidad: Meditaciones

Del prólogo de los autores Los artículos que presentamos compilados en este opúsculo surgieron con diferentes ocasiones durante el Adviento y el tiempo de Navidad ...
El Padre Elías

El Padre Elías

Un apocalipsis es una obra literaria que trata del final de la historia humana. Durante milenios, han aparecido en todo el mundo todo género de ...
Poemas de santa Teresa de Ávila

Poemas de santa Teresa de Ávila

Nada te turbe, Nada te espante, Todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia Todo lo alcanza; Quien a Dios tiene Nada le falta: ...
Caminar con Jesús

Caminar con Jesús

Caminar es el verbo que Francisco emplea con mayor frecuencia desde el inicio de su pontificado. Así como para Bernanos «Todo es gracia», se podría ...
¡Ay de aquél por quien viniere el escándalo!

¡Ay de aquél por quien viniere el escándalo!

Un día un doctor de la ley, se acercó a-Jesús y le dijo: «Maestro: ¿cuál es el mayor mandamiento de la ley?» Respondió Jesús: «Amarás ...
Católico defiende tu fe

Católico defiende tu fe

Con frecuencia, nos visitan hermanos de otras religiones. ¿Qué debemos hacer? En primer lugar, si estamos preparados, procurar, con el celo de Dios, convertirlos a ...
La inmortalidad del alma

La inmortalidad del alma

Contiene este libro el conjunto de razones sobre la inmortalidad del alma, así como la solución de las dificultades que se presentan. Primera razón por ...
Cuestiones disputadas acerca de La Ciencia de Cristo

Cuestiones disputadas acerca de La Ciencia de Cristo

Se pregunta si la ciencia de Cristo, en cuanto es el Verbo, se extiende en acto a infinitas cosas. 1. La autoridad de Agustín, La ...
El Santo de Nuestro Mundo

El Santo de Nuestro Mundo

  La mayor parte de los días del calendario llevan nombres de personalidades de la historia cristiana, a los que acompaña un carácter especial de ...
Pueblo mío, sal de Egipto

Pueblo mío, sal de Egipto

El tema de estos Ejercicios impartidos por el arzobispo de Milán a su clero nace de la profunda y personal experiencia de ir haciendo vida, ...
La mitra y las ínfulas

La mitra y las ínfulas

El coronel Dwight Patterson descansaba en su bañera. Veinte minutos de sosegado baño cada día antes de cenar, uno de los rituales diarios del coronel ...
Toma tu vida en tus manos

Toma tu vida en tus manos

Estas notas o frases clasificadas, con mayor o menor acierto, fueron pensadas y escritas como “apuntes para mis amigos”. Esta intención justifica la elección de ...
Los Dogmas de María

Los Dogmas de María

Este libro que con toda humildad llega a los fieles es un fruto más del año bimilenario que hizo vibrar los corazones de los hijos ...
Salvifici Doloris

Salvifici Doloris

1. 'SUPLO en mi carne -dice el apóstol Pablo, indicando el valor salvífico del sufrimiento- lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su ...
María es inmensamente feliz en el cielo

María es inmensamente feliz en el cielo

Su vida consistió en amar. La mujer que podemos definir como Amor vivió en este mundo sólo amando: amando a Dios, a su Hijo Jesús ...
Nada te turbe, Nada te espante

Nada te turbe, Nada te espante

Santa Teresa de Jesús nació en Ávila en la madrugada del miércoles día 28 de marzo de 1515, y murió santísimamente a las nueve de ...
Isaías 40-55. El desierto florecerá

Isaías 40-55. El desierto florecerá

Hace algún tiempo se me ocurrió que los capítulos 40-55 del libro del profeta Isaías -que se suele conocer como Deuteroisaías o Segundo Isaías- podían ...
El verdadero poder es el servicio

El verdadero poder es el servicio

“Conviértanse y crean en la Buena Noticia”, eso nos dijo el sacerdote, el miércoles pasado, cuando nos impuso la ceniza. Empezamos la Cuaresma con este ...
Santa María Goretti y la Conversión de Su Asesino

Santa María Goretti y la Conversión de Su Asesino

Santa María Goretti es una santa sencilla y humilde. Murió a los 11 años de edad, pero su madurez humana superaba con mucho la edad ...
Santo Tomás de Villanueva El limosnero de Dios

Santo Tomás de Villanueva El limosnero de Dios

Santo Tomás de Villanueva fue un santo agustino del siglo XV-XVI a quien Dios regaló muchos carismas y dones sobrenaturales, pero lo que más lo ...
La conversión de Alexis Carrel

La conversión de Alexis Carrel

Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina, nació el 28 de junio de 1873 en Sainte-Foy-lès-Lyon, Francia. Su padre murió cuando Alexis era todavía muy pequeño ...
Investigación sobre María

Investigación sobre María

Aún no ha amanecido del todo y varias decenas de personas ateridas aguardan, hablando quedamente, y restregándose de cuando en cuando las manos. Muchos sonríen ...
Novena a San Miguel Arcangel 1684

Novena a San Miguel Arcangel 1684

  A continuación les presentamos una antigua Novena a San Miguel Arcángel, que aparece en el libro del Padre Francisco García, titulado “El Primer Ministro ...
El Purgatorio: Una Revelación Particular

El Purgatorio: Una Revelación Particular

El lector se verá sin duda sorprendido por la claridad y la sobriedad de este relato sobre el purgatorio, una de cuyas características principales es ...
Paz Interior

Paz Interior

Me propongo tratar de ofrecer una sugestión psicológica para adquirir la paz del alma. No nos jactemos de nada; no hablemos nunca de nosotros mismos; ...
La Práctica Liberadora de Jesús

La Práctica Liberadora de Jesús

No se puede pedir al Evangelio lo que él no puede dar. En los tiempos de Jesús no había fábricas de coches, ni organización de ...
Los trastornos de la personalidad como causa de nulidad matrimonial

Los trastornos de la personalidad como causa de nulidad matrimonial

¿Qué es la personalidad?. Cuando hablamos de trastornos de la personalidad nos referimos a aquellos casos en los que esta se ha ido desarrollando de ...
La educación en familia

La educación en familia

 Sobre Educación y familia: a modo de preámbulo Hace más de cuatro años surgió la idea de preparar algunos artículos en torno a la ...
Escritores conversos

Escritores conversos

En 1905, el joven G. K. Chesterton publicaba Herejes, un libro de ensayos en el que, por primera vez, se enfrentaba a muchos de sus ...