El torrente oculto

Ronald A. Knox

Presentación

         Aunque parezca extraño, a muchos lectores de países de habla española les resulta poco familiar la obra y aun el nombre de Ronald Knox, una de las grandes figuras contemporáneas de la literatura espiritual y profana anglosajona. Esto nos obliga a presentarle con alguna extensión al ofrecer al público el primero de sus libros que aparece en la Colección PATMOS.

 Ronald Arbuthnott Knox nació en 1888, siendo el cuarto hijo del Reverendo Edmund Arbuthnott Knox, personalidad relevante de la Iglesia anglicana, en la que estaba llamado a desempeñar los más altos cargos, entre ellos los de obispo de Coventry y Manchester.

Ronald Knox recibió la educación que correspondía a su nacimiento, formándose en los centros más distinguidos de la vida intelectual inglesa. El famoso Eton College le otorgó la primera de sus becas, y cuando el colegial de Eton hubo de comenzar sus estudios en Oxford, para él fue también la primera de las becas del Balliol College. Licenciado en Humanidades en 1910, fue designado el mismo año “fellow” y profesor del Trinity College de la Universidad de Oxford. Dos años más tarde, ordenado clérigo de la Iglesia anglicana, de la que su padre era alto prelado, el mismo Trinity College le nombró su capellán.

Entre las piedras venerables de Oxford, en la paz serena de sus claustros universitarios, el espíritu del capellán del Trinity College experimentó una prueba dura, larga y purificadora, como la que hubo de sufrir allí mismo, muchos años antes, otro joven clérigo anglicano que estaba llamado a ser cardenal de la Iglesia romana, Henry Newman. Know nos ha trazado la historia de su conversión en una obra cuyo solo título es revelador: Una Eneida del espíritu. En 1917 renunció a su cargo de capellán universitario, y en septiembre del mismo año fue recibido en el seno de la Iglesia católica.

Nueve años más tarde Oxford acogió de nuevo a su antiguo estudiante y maestro. Ronald Knox, ya sacerdote, volvía en 1926 como capellán católico de la Universidad, un cargo que desempeñaría durante largos años, hasta el 1939. Cuando sus múltiples trabajos le obligaron a abandonarlo, no por eso se desvinculó de la vieja Universidad, a la que sigue acudiendo con frecuencia para profesar cursos y lecciones. En 1941 el Trinity College, donde prestara tiempo atrás sus servicios de clérigo anglicano, le confirió la dignidad de miembro de honor.

Monseñor Knox, a quien el Papa nombró su Prelado Doméstico en 1936, es escritor fecundísimo. Sus libros y artículos le han hecho justamente famoso en todo el mundo anglosajón. Pero hay una entre sus obras cuya trascendencia basta para darle a conocer y que nos dispensará de referirnos a todas las demás: la versión inglesa de la Sagrada Biblia.


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