Pedir Perdón a Dios

Jesús Martínez García

Un esbelto álamo propuso a los árboles del bosque un pensamiento lleno de orgullo: «Hermanos -les dijo-, bien sabéis que la tierra nos pertenece, porque de nosotros dependen los hombres y los animales, sin nosotros no pueden vivir. Somos nosotros los que alimentamos a la vaca, a la oveja, al pájaro, a las abejas…; nosotros somos el punto céntrico, y hasta el mismo suelo va formándose de nuestro ramaje podrido. No hay en el mundo sino un solo poder que nos domine: el Sol. Se dice que de él depende nuestra vida. Pero, hermanos, yo estoy convencido de que esto es un cuento. Seguro que podemos vivir sin la luz del Sol.»

El álamo hizo una pausa en su discurso. Algunos robles y olmos, ya vetustos, murmuraron en señal de protesta, mas los árboles jóvenes inclinaron sus cabezas en señal de aprobación.
Continuo el álamo con voz más alta: «Sé muy bien que entre las plantas hay un partido de cabezas cerradas, que cree en esa rancia superstición. Pero yo confío en el sentido de independencia de la joven generación. Es necesario que nosotras, las plantas, lleguemos un día a sacudirnos el yugo del Sol. Entonces surgirá una generación nueva, una generación libre. ¡Adelante, pues, a la guerra de la independencia! ¡Y tú, viejo reflector de las alturas, llega el fin de tu poderío!»



Las palabras del álamo se perdieron en los gritos de asentimiento que ahogaban las manifestaciones de disenso de los árboles viejos. «Declaramos la huelga contra el Sol -continuó de nuevo el álamo-. Trasladaremos nuestra vida a la oscura noche, llena de misterios. En la noche queremos crecer, florecer, exhalar nuestros perfumes y dar nuestros frutos. ¡Para nada necesitamos del Sol! ¡Seremos libres!»

Al día siguiente los hombres notaron cosas raras. El sol brillaba espléndidamente, pero las flores inclinaban su cabeza hacia el suelo con sus cálices cerrados. En cambio, al anochecer, los pétalos se entreabrieron y las corolas, pintadas de todos los colores, irguieron su cuello hacia los pálidos rayos de la luna y la luz débil de las estrellas. Así sucedió durante varios días, pero pronto se vieron cambios extraños en la vegetación: el trigo estaba tumbado en el suelo, las flores perdían su color, las hojas se secaban. Todo se marchitaba como en pleno otoño.

Las plantas empezaron entonces a refunfuñar, motejando al álamo. Pero el cabecilla de la rebelión -también él con las hojas secas, de un color amarillo como el canario- siguió instigándoles: «¡Qué tontos sois, hermanos! ¿No veis acaso cuánto más hermosos, más bizarros, más libres, más independientes sois ahora que cuando gemíais bajo el dominio del Sol? ¡Ca! ¡No es verdad! Os habéis vuelto más finos, más nobles; habéis adquirido personalidad… »

Algunas de las desgraciadas plantas seguían creyendo al álamo, y con labios cada vez más amarillos murmuraban una y otra noche: «Nos hemos vuelto más finas…

Icon

Descargar EPUB Pedir Perdón a Dios - Jesús Martínez García

Tamaño: 139.71 KB Creado: 5 agosto, 2015
Icon

Descargar MOBI Pedir Perdón a Dios - Jesús Martínez García

Tamaño: 164.77 KB Creado: 5 agosto, 2015
Icon

Descargar PDF Pedir Perdón a Dios - Jesús Martínez García

Tamaño: 414.33 KB Creado: 5 agosto, 2015


Libros de este autor/tema


Dolores y Gozos de San José

Dolores y Gozos de San José

El Papa Juan Pablo II ha afirmado que «las almas más sensibles a los impulsos del amor divino ven con razón en José un luminoso ...
Ver Libro
¿Quién es Jesús?

¿Quién es Jesús?

Todos cuantos conocieron a Jesús hace veinte siglos en Palestina se hacían la misma pregunta: ¿quién es este hombre?, ¿de dónde ha salido? La gente ...
Ver Libro
Allí estabas tú

Allí estabas tú

1. Todo será diferente Aquella mañana era domingo. Era el primer domingo de la historia, el que iba a marcar todas las semanas posteriores. Ha ...
Ver Libro
Católico defiende tu fe

Católico defiende tu fe

Con frecuencia, nos visitan hermanos de otras religiones. ¿Qué debemos hacer? En primer lugar, si estamos preparados, procurar, con el celo de Dios, convertirlos a ...
Ver Libro
Dios tiene una O

Dios tiene una O

Los cristianos tibios, los que sólo rezan en la iglesia, se creen que el Hijo de Dios es una imagen en una hornacina, y que ...
Ver Libro
Por qué soy católico

Por qué soy católico

En los primeros meses de 1922, Frances Chesterton advirtió que su marido, Gilbert, se encontraba muy nervioso. Sabía que semejante estado era habitual en él ...
Ver Libro
Amor y perdón

Amor y perdón

Quien siga la lectura de estas homilías que el Santo Cura de Ars predicaba a sus rústicos feligreses, se verá arrastrado a tomar en serio ...
Ver Libro
Verdades de la fe católica

Verdades de la fe católica

En este libro el autor explica de una manera clara, ágil y sencilla diferentes temas relacionados con la religión (1Corintios 3,2); cada uno de ellos ...
Ver Libro
Bajar al encuentro de Dios

Bajar al encuentro de Dios

Poner este pequeño libro en las manos de las Comunidades de Vida Cristiana, es una alegría. Estas páginas también nacieron en medio de cristianos que ...
Ver Libro
Diario Espiritual

Diario Espiritual

Lunes 30 de enero [1899] He tenido hoy la alegría de ofrecer a mi Jesús varios sacrificios sobre mi defecto dominante, ¡pero cuánto me han ...
Ver Libro
VERBUM DOMINI

VERBUM DOMINI

La palabra del Señor permanece para siempre. Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos» (1 P 1,25: cf. Is 40,8). Esta frase de ...
Ver Libro
Dolores y Gozos de San José

Dolores y Gozos de San José

El Papa Juan Pablo II ha afirmado que «las almas más sensibles a los impulsos del amor divino ven con razón en José un luminoso ...
Ver Libro
Meditaciones sobre las Verdades Eternas y sobre la Pasión de N. S. Jesucristo

Meditaciones sobre las Verdades Eternas y sobre la Pasión de N. S. Jesucristo

La oración mental, o meditación, es uno de los ejercicios más esenciales de la vida cris­tiana; pues consistiendo nuestro único fin en amar a Dios, ...
Ver Libro
El Reino de Dios entre nosotros

El Reino de Dios entre nosotros

Autor: P. Juan Gralla Del santo Evangelio según san Lucas 17, 20-25 En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo llegaría el Reino ...
Ver Libro
EL Proceso: ¿Eres tú el Hijo del Dios?

EL Proceso: ¿Eres tú el Hijo del Dios?

Fue necesaria la oración del huerto para afrontar con majestuosidad el desenlace del drama: tu pasión bendita. Porque fuiste tú quien salió al paso de ...
Ver Libro
Fe y Razón

Fe y Razón

Impartida por el cardenal Joseph Ratzinger en Subiaco el 1 de abril de 2005, en el monasterio de Santa Escolástica, al recibir el premio «San ...
Ver Libro
Tratado del Amor de Dios

Tratado del Amor de Dios

Queridos jóvenes: Recordad aquella frase tan preciosa del beato Juan Pablo II: "El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ...
Ver Libro
Razones para creer

Razones para creer

El interrogante sobre la fe constituye el reto principal al que se enfrenta el mundo contemporáneo. ¿Existe o no existe Dios? Si existe, ¿planea por ...
Ver Libro
El que coma de este pan vivirá para siempre

El que coma de este pan vivirá para siempre

Del santo Evangelio según san Juan 6, 51-58 En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del ...
Ver Libro
Venida del Reino de Dios

Venida del Reino de Dios

Autor: P. Clemente González Del santo Evangelio según san Lucas 17, 26-37 «Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días ...
Ver Libro
El perdón y otros ensayos cristianos

El perdón y otros ensayos cristianos

En una ocasión, el profesor Tolkien me dijo que C. S. Lewis era el único de sus amigos que había publicado más libros después de ...
Ver Libro
La Maravilla de ser Hijos de Dios

La Maravilla de ser Hijos de Dios

En este libro quiero tratar de un modo sencillo del ser humano. El hombre puede ser un “ángel” o un “demonio”, pero siempre lo amará ...
Ver Libro
Los caminos de Dios

Los caminos de Dios

El camino es una imagen frecuentísima para expresar la relación del hombre con Dios. Se encuentra en las tradiciones orientales y en las religiones monoteístas ...
Ver Libro
Persecución de los discípulos

Persecución de los discípulos

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 12-19 «Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles ...
Ver Libro
Conformidad con la voluntad de Dios

Conformidad con la voluntad de Dios

Este librito que presentamos, aunque es muy pe­queño en su volumen, es enorme en su contenido, ya que el secreto de la santidad no consiste ...
Ver Libro
Amor, soberbia y humildad

Amor, soberbia y humildad

« La religión responde a la triple pregunta del cuadro de Gauguin: ¿qué somos?, ¿de dónde venimos?, ¿adónde vamos? » En el medioevo los cristianos ...
Ver Libro
San Miguel Arcangel

San Miguel Arcangel

A Mikael, o sea al Arcángel San Miguel, le compete un papel preponderante en los tiempos que vivimos. Tratemos, pues, de desentrañar, a la luz ...
Ver Libro
¿Qué quiere Dios de mí?

¿Qué quiere Dios de mí?

La pregunta surge en momentos clave de la propia vida: ¿qué quiere Dios de mí? En ocasiones, esa pregunta encierra un error de fondo, pues ...
Ver Libro
Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Esta alma santa, viviendo todavía en la carne, se encontraba puesta en el purgatorio del fuego del divino Amor, que la quemaba entera y la ...
Ver Libro
La corrección y La Gracia

La corrección y La Gracia

1. Después de leer, queridísimo hermano Valentino y amigos que servís juntamente al Señor, la carta que me enviasteis por medio del hermano Floro y ...
Ver Libro
¡Levantaos! ¡Vamos!

¡Levantaos! ¡Vamos!

Cuando se publicó el libro Don y misterio con recuerdos y reflexiones sobre los orígenes de mi sacerdocio, me llegaron numerosas muestras sobre todo por ...
Ver Libro
Santa María Goretti y la Conversión de Su Asesino

Santa María Goretti y la Conversión de Su Asesino

Santa María Goretti es una santa sencilla y humilde. Murió a los 11 años de edad, pero su madurez humana superaba con mucho la edad ...
Ver Libro
San Felipe Neri El Santo de la Alegría

San Felipe Neri El Santo de la Alegría

La vida de san Felipe Neri es una vida emocionante, porque es un santo muy alegre. La alegría fue una característica muy importante de su ...
Ver Libro

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Aquí puedes hacer tus comentarios