Sermones sobre San José

Jacobo Benigno Bossuet

Es una antigua opinión y un sentimiento común entre todos los hombres, que el depósito tiene algo de santo y que lo debemos conservar para quien nos lo ha confiado, no solamente por fidelidad, sino también por una especie de religión. Así, por el gran San Ambrosio, en el segundo libro de sus «Oficios», nos enteramos que era una piadosa costumbre establecida entre los fieles el llevar a los obispos y a su clero aquello que más cuidadosamente querían preservar, para depositarlo junto a los altares, santamente persuadidos de no poder colocar mejor sus tesoros que allí, donde Dios mismo confía los suyos, es decir sus sagrados misterios. Esta costumbre se había introducido en la Iglesia según ejemplo de la vieja Sinagoga. Leemos en la historia sagrada que el templo augusto de Jerusalén era el lugar del depósito de los judíos; y nos enteramos por los autores profanos que los paganos honraban a sus falsas divinidades poniendo sus depósitos en sus templos y confiándolos a sus sacerdotes: como si la naturaleza nos quisiera enseñar que, teniendo la obligación del depósito algo de sentido religioso, no podía estar mejor colocado que en los lugares donde se honra a la Divinidad y entre las manos de aquéllos que la religión consagra.

Pero si hubo jamás un depósito que mereciera llamarse santo y ser luego guardado santamente, es éste, del cual debo hablar y el cual la providencia del Padre eterno confía a la fe del justo José: tanto que su casa me parece un templo, porque un Dios se digna habitar en ella, instalándose Él mismo allí en depósito, y José debió ser consagrado para guardar ese sagrado tesoro. En efecto, él lo fue, cristianos: su cuerpo lo fue por la continencia y su alma por todos los dones de la gracia.

Me dirijo a vos, divina María, para que Dios me conceda esta gracia: espero todo de vuestra ayuda, cuando debo celebrar la gloria de vuestro Esposo. Oh, María, vos habéis visto los efectos de la gracia que lo llenó, y necesito de vuestra ayuda para hacerlos conocer a este pueblo. ¿Cuándo se puede esperar vuestra más poderosa intercesión, sino cuando se trata del casto Esposo, que el Padre os ha elegido para conservar esta pureza tan querida y preciosa para Vos? Recurrimos a Vos, María, saludándoos con las palabras del ángel, diciendo: Ave María.

En este intento que me propongo de apoyar las alabanzas a San José, no sobre dudosas conjeturas, sino en una sólida doctrina extractada de las divinas Escrituras y los Santos Padres, sus fieles intérpretes, no puedo hacer nada más apropiado a este día tan solemnc, que presentarles a este gran santo como un hombre, al que Dios ha elegido entre todos los otros, para poner en sus manos su tesoro y hacerlo aquí en la tierra su depositario. Quiero haceros ver hoy que como nada le conviene mejor, no hay nada tampoco que sea más ilustre; y que este hermoso título de depositario, al descubrir los propósitos de Dios sobre este bienaventurado patriarca nos muestra la fuente de todas sus gracias y el fundamento seguro de todos sus elogios.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


No se han encontrado entradas.
La Oración del Corazón

La Oración del Corazón

Necesidad de la oración. Orar es amar. Convertidos. Algunos ejemplos. La oración de algunos santos. La Eucaristía. La Eucaristía, fuente de bendiciones. Orar sin interrupción ...
Relato de un exorcismo

Relato de un exorcismo

El extraño caso que aquí se cuenta, resulta extraño incluso para mí mismo. Y si me fue resultando menos extraño fue porque se fue desplegando ...
Energía y pureza

Energía y pureza

En los años de estudiante iba yo frecuentemente de excursión a un lago de las montañas. Sobre el espejo cristalino del agua bailaba jugueteando un ...
Las crónicas de Narnia:  La colección completa

Las crónicas de Narnia: La colección completa

Las crónicas de Narnia (en inglés: The Chronicles of Narnia) es una heptalogía de libros infantiles escrita por el escritor y profesor anglo-irlandés C. S ...
Simone Weil: El Espíritu sopla donde quiere

Simone Weil: El Espíritu sopla donde quiere

Como diría San Jerónimo, es necesario un prólogo con casco para justificar la presencia en este simposio de pensadores cristianos, junto a tantos y tan ...
Señor del Mundo

Señor del Mundo

Permítame antes meditar un momento dijo el anciano, acomodándose en su sillón. Percy se reubicó en su silla y esperó, barbilla en mano. Los tres ...
Introducción a La Vida Devota o Filotea

Introducción a La Vida Devota o Filotea

Tú aspiras a la devoción, queridísima Filotea, porque eres cristiana y sabes que es una virtud sumamente agradable a la divina Majestad; mas, como sea ...
Profecía Cristiana

Profecía Cristiana

¿Qué es un profeta? Un profeta no es un adivino; el elemento esencial del profeta no es la predicción de acontecimientos futuros. El profeta es ...
Una lectura social del Nuevo Testamento

Una lectura social del Nuevo Testamento

Se ha repetido hasta la saciedad la frase atribuida a K. Barth de que es preciso hacer teología con la Biblia en una mano y ...
La esencia de la concepción católica del mundo

La esencia de la concepción católica del mundo

El término "concepción del mundo" es de uso general, y cada uno le atribuye un sentido. Este, con todo, debe ser muy indeterminado, como quiera ...
Cyclvs Apocalypticvs

Cyclvs Apocalypticvs

Pausadamente el monje iba escribiendo los gruesos trazos de letra gótica en una parte de la pintura. La pintura representaba a la Virgen María con ...
La Misericordia

La Misericordia

LA presente obra se remonta a los borradores de un ciclo de charlas para Ejercicios. Pero la charla sobre la misericordia divina se me resistió ...
Ví Caer a Satanás

Ví Caer a Satanás

Cristo dijo de sus discípulos: "En mi nombre expulsarán demonios" y San Pablo nos advierte que tenemos que luchar "contra los ejércitos espirituales del mal ...
Dios y el mundo

Dios y el mundo

En 1996, Peter Seewald me propuso conversar sobre las cuestiones que el hombre actual plantea a la Iglesia y que a menudo le cierran el ...
Teología Mística

Teología Mística

1. Trinidad supraesencial y más que divina y más que buena, maestra de la divina sabiduría cristiana, guíanos más allá del no saber y de ...
San Vicente de Paúl

San Vicente de Paúl

Vicente de Paúl es uno de los santos más frecuentemente biografiados —hasta unas 1500 veces— por autores diferentes. No siempre la calidad corre pareja con ...
365 días con San Ignacio de Loyola

365 días con San Ignacio de Loyola

Se ha escrito mucho sobre san Ignacio de Loyola y por tanto no vamos a descubrir nada nuevo, pero sí queremos reseñar algunos puntos que ...
Libro espiritual Audi, Filia, Et Vide

Libro espiritual Audi, Filia, Et Vide

Veintisiete años ha, cristiano lector, que escribí a una religiosa doncella, que muchos años ha que es difunta, un TRATADO sobre el verso del Salmo, ...
¿Quién es Jesús?

¿Quién es Jesús?

Todos cuantos conocieron a Jesús hace veinte siglos en Palestina se hacían la misma pregunta: ¿quién es este hombre?, ¿de dónde ha salido? La gente ...
Aunque todos... yo no

Aunque todos… yo no

1. Siendo el tiempo cosa de tan subido precio y el perderlo falta tan deplorable, quiero hacer una advertencia honrada con el fin de que ...
Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

¿Se puede mejorar? ¿Se puede ser mejor, es decir, mejor persona? Es una buena pregunta. Y ¿Quién se atrevería a responder que no, que él ...
El Misterio del Bautismo de Jesús

El Misterio del Bautismo de Jesús

EL bautismo de Jesús y el misterio de la unción    Al comienzo de su evangelio, afirma Juan solemnemente que «de la plenitud» de la Palabra ...
Cristo, Nuestra Esperanza

Cristo, Nuestra Esperanza

Cristo es la imagen visible del amor del Padre. El que lo ve a él ve al Padre. En él reside la mayor prueba de ...
Bajo el cielo de Balazar

Bajo el cielo de Balazar

“Me llamo Alexandrina Maria da Costa. Nací en la feligresía de Balazar, distrito de Porto, el 30 de marzo de 1904. era miércoles santo. Me bautizaron ...
Carta Apostólica Spiritus Domini

Carta Apostólica Spiritus Domini

Al querido hijo Juan M. Lasso de la Vega, Superior general de la Congregación del Santísimo Redentor. "El Espíritu del Señor está sobre mí; por ...
Santidad ¡Ahora!

Santidad ¡Ahora!

¿Qué es la santidad? Hay muchas respuestas a esta pregunta: las cualidades típicas de un santo; vivir en estado de gracia; el proceso de llegar ...
Poemas de santa Teresa de Ávila

Poemas de santa Teresa de Ávila

Nada te turbe, Nada te espante, Todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia Todo lo alcanza; Quien a Dios tiene Nada le falta: ...
Dios existe, yo me lo encontré

Dios existe, yo me lo encontré

«Los convertidos son molestos», dice Bernanos. Por esa razón, y por algunas otras, he diferido mucho tiempo el escribir este relato. Es difícil, efectivamente, que ...
La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

En esta obra, que va dirigida a ti, y te es debida mediante mi palabra, Marcelino, hijo carísimo, pretendo defender la gloriosa Ciudad de Dios, ...
Bailar con la soledad

Bailar con la soledad

Una de las experiencias más universales y más humanas que podemos tener es la soledad. Es una peculiar compañera de camino. Un sentimiento complejo, que ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta