El y Yo. El diario de Gabriela Bossis



Contradicción, enfermedad, escrúpulos, aridez espiritual, y todos los tormentos interiores y exteriores son el cincel con el que Dios esculpe sus estatuas para el paraíso.

— San Alfonso Mª de Ligorio

Gabriela Bossis

INTRODUCCIÓN

Por el P. Alphonse de Parvillez S.J.

No es posible todavía publicar el origen y la historia del manuscrito que voy a comentar. Pero sí conviene decir cuando menos algunas palabras sobre la naturaleza de las comunicacio­nes que en él se nos ofrecen.

Se trata de lo que comúnmente llaman los autores espirituales «palabras interiores».

Pala­bras que una persona percibe en su alma «como venidas de Cristo», y que escribe inmediatamen­te. Nada de apariciones ni de audición externa; palabras que se producen más allá de los senti­dos, en una región del espíritu mucho más pro­funda.

En una materia como ésta, la credulidad ciega es tan irrazonable como la negación «a priori» y, en consecuencia, se impone un análisis muy cui­dadoso. En su introducción al libro titulado

Esto lo escribía el P. de Parvillez antes de que se hiciera la primera edición del librito de Gabriela, que apareció sin el nombré de la autora por razones que no es necesario explicar aquí.

“Cum Clamore Valido», el R. P. Monier-Vinard estudia las maneras diversas con que Dios suele comunicarse a fas almas, y dice: «Hay ocasiones en las que Nuestro Señor se aparece de modo visible bajo figura humana; y entonces sus pala­bras son percibidas al mismo tiempo por los sentidos externos y por la inteligencia. Esto se dio, probablemente, en el caso de Santa Marga­rita María cuando Nuestro Señor le mostró su Corazón al descubierto diciéndole: ‘He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hom­bres.’ Pero por lo general Dios habla por medio de iluminaciones íntimas. Ora infunde El mis­mo, personalmente, luces sobrenaturales y deslumbrantes, que transportan al alma por encima de sí misma a un mundo desconocido del cual ella no puede, cuando vuelve en sí, decir nada adecuado. Ora se vale el Señor de ideas o imágenes conformes a nuestro mecanismo me­tal ordinario, pero con palabras que El personalmente escoge e infunde en lo hondo del alma; y el alma tiene entonces la impresión de que Dios le habla de manera distinta, incluso, a veces, como si dictara. Así, en la vida de Santa Mar­garita Marfa se nos habla de resoluciones o con­sagraciones que habrían sido dictadas por el Sagrado Corazón.»

Esta última descripción corresponde exacta­mente al caso que tratamos ahora. La persona favorecida con estas comunicaciones tiene la idea clara de que ella ni entra ni sale en esas palabras que ella recibe y siente como venidas del exterior; y lo que escribe fluye sin tachadu­ras ni repeticiones, sin ningún esfuerzo visible por encontrar los términos adecuados.

El padre Monier-Vinard, sin embargo, añade que en el libro «Cum Clamore Valido», la expre­sión del mensaje, especialmente en los comen­tarios, pertenece a la persona que lo escribió, y cuyo estilo es visible. Y termina con esta reflexión, que merece toda la nuestra: «Por lo demás, conviene admitir que todo santo o santa favorecido con una revelación obra más o me­nos de esa manera, dejando siempre en lo escri­to su marca propia; por manera que siempre habrá que discernir entre lo que es propiamente divino y lo que hay en ello de envoltura hu­mana.»

Finalmente, el P. de Smedt (en Notre Vie Surnaturelle» t. I, p. 229), hablando de las revelaciones de Dios, hace la siguiente observa­ción: «Cuando el alma favorecida con este tipo de revelaciones quiere recordar algo de ellas, sea para su propia edificación sea para bien de los demás, puede fácilmente suceder que mezcle, con la mayor buena fe, al recuerdo de las pala­bras divinas, el recuerdo de otras ideas que le hayan venido de sus lecturas, de las predicacio­nes que oyó, o que incluso sean mero producto de su propia inteligencia e imaginación»

Enlaces de Descarga


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


No se han encontrado entradas.
Dos Papas que cambiaron nuestro tiempo,  Juan XXIII y Juan Pablo II

Dos Papas que cambiaron nuestro tiempo, Juan XXIII y Juan Pablo II

La historia del pontificado es realmente apasionante. Desde que el Señor Jesús le dijera a Simón: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi ...
Ver Libro
Las cinco festividades del Niño Jesús

Las cinco festividades del Niño Jesús

Dado que, según el parecer y la doctrina de aquellos hombres venerables que la irradiación divina más ampliamente ilustró en la Iglesia de Dios, y ...
Ver Libro
Sentido teológico de la muerte

Sentido teológico de la muerte

Al proponemos hacer algunas reflexiones sobre la teología de la muerte, son inevitables algunas observaciones previas, a fin de que el tema no sea mal ...
Ver Libro
Jesucristo

Jesucristo

Las anteriores ediciones de mi obra Jesus Christus, rápidamente agotadas, son ya señal elocuente del vivo interés que en el cristiano de hoy día despierta ...
Ver Libro
LOURDES, relato auténtico de las apariciones

LOURDES, relato auténtico de las apariciones

Querido profesor. Cuando le pedí, en 1954, que estudiara los hechos de Lourdes, no imaginaba las proporciones de la obra en la cual esta solicitud ...
Ver Libro
Llamados a la vida

Llamados a la vida

¿Cómo vivir la vida? ¿Cómo alcanzar la felicidad? ¿Cómo llegar a ser hombre o mujer en plenitud? Preguntas que se plantean siempre, más aún hoy, ...
Ver Libro
¿Tú Crees?

¿Tú Crees?

¿Crees? En varias ocasiones Jesús hace esta pregunta. Se lo pregunta al ciego de nacimiento: «¿Crees en el Hijo del hombre?»; a Marta, que llora ...
Ver Libro
Vosotros sois la sal de la tierra

Vosotros sois la sal de la tierra

“Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que ...
Ver Libro
Santa Teresa Benedicta de la Cruz Edith Stein

Santa Teresa Benedicta de la Cruz Edith Stein

Muchas veces se oye la propuesta de no mencionar los convertidos al catolicismo para no herir susceptibilidades, y no entorpecer el ecumenismo o el diálogo ...
Ver Libro
Dios es bueno

Dios es bueno

La Biblia no es un tratado teológico sobre Dios.  No es un estudio intelectual sobre Dios.  Es una revelación viva del Dios viviente.  Es una ...
Ver Libro
Llama de Amor viva A

Llama de Amor viva A

 Alguna repugnancia he tenido, muy noble y devota señora, en declarar estas cuatro canciones que Vuestra Merced me ha pedido, por ser de cosas tan ...
Ver Libro
El secreto del padre Brown

El secreto del padre Brown

Flambeau, que en un tiempo fue el criminal más famoso de Francia y más tarde detective privadísimo en Inglaterra, hacía ya, por el presente, bastante ...
Ver Libro
Un Fuego Que Enciende Otros Fuegos

Un Fuego Que Enciende Otros Fuegos

"Dios es fuego devorador", dice la Biblia (Dt 4,24); y Jesús afirma: "He venido a traer fuego sobre la tierra, y ¡Cuánto desearía que ya ...
Ver Libro
Santo Tomás de Aquino

Santo Tomás de Aquino

¿Nacimiento? En 1225, en el castillo de Roccasecca, Aquino (Lacio). ¿Muerte? En marzo de 1274, en la abadía de Fossanova, Priverno (Lacio). ¿Principales aportaciones? Conciliación ...
Ver Libro
Historia de la cultura cristiana

Historia de la cultura cristiana

BAJO EL TÍTULO HISTORIA DE LA CULTURA CRISTIANA OFRECEMOS ahora al público de habla castellana una compilación de escritos del eminente historiador Christopher H. Dawson, ...
Ver Libro
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta