Flannery O’Connor

Los profetas

UNO

El tío de Francis Marion Tarwater sólo llevaba muerto medio día cuando el muchacho llegó a estar demasiado borracho para terminar de cavar la tumba y un negro llamado Buford Munson, que había venido a por whisky, tuvo que terminarla y arrastrar el cuerpo desde la mesa de la cocina a la que todavía estaba sentado y enterrarlo de una manera cristiana y decente, con el signo del Salvador a la cabecera y suficientes cascotes por encima como para impedir que los perros lo desenterraran. Buford había llegado hacia el mediodía y, cuando se marchó al atardecer, Tarwater, el muchacho, aún seguía traspuesto.

El viejo había sido, o dicho que era, el tío abuelo de Tarwater y, hasta donde alcanzaban los recuerdos del niño, siempre habían vivido juntos. Su tío había dicho que, cuando le rescató y tomó la decisión de criarle, tenía setenta años; al morir, tenía ochenta y cuatro. Tarwater pensaba que esto hacía de él un chico de catorce. Su tío le había enseñado a escribir y leer, las cuatro reglas e historia, empezando por Adán expulsado del Paraíso, pasando por todos los presidentes hasta Herbert Hoover y profundizando luego en especulaciones sobre la Segunda Venida y el Día del Juicio. Además de darle una buena educación, le había rescatado de su otro único pariente, el sobrino del viejo Tarwater, un maestro, por entonces sin hijos, que pretendía educar a este hijo de su hermana muerta de acuerdo con sus ideas personales.

Cuáles eran estas ideas, el viejo estaba en situación de saberlo. Había vivido tres meses en casa del sobrino en nombre de lo que entonces pensó que era caridad, pero lo que decía haber descubierto no era caridad ni nada que de lejos se le pareciera. Todo el tiempo que había vivido allá, el sobrino lo había dedicado a estudiarle en secreto. El sobrino, que lo había acogido en nombre de la caridad, al mismo tiempo había estado introduciéndose en su alma por la puerta trasera, haciéndole preguntas que significaban más de una sola cosa, sembrando la casa de trampas y mirándole caer en ellas y, finalmente, sugiriendo la escritura de un estudio sobre su persona para una revista de maestros. La pestilencia de su comportamiento había llegado al cielo y el Señor en persona había rescatado al viejo. Le había enviado una visión airada, con instrucciones para escapar con el niño huérfano a la parte más remota del bosque y criarlo allí para su redención. El Señor le había asegurado una larga vida y él había arrebatado al niño de las mismas narices del maestro de escuela y se lo había llevado a Powderhead, donde tenía derecho a residir de por vida.

El viejo, que decía ser profeta, había enseñado al niño a esperar, él también, la llamada del Señor y a estar preparado para el día en que la escuchara. Le había instruido sobre los males que sobrevienen a los profetas, tanto sobre los que se originan en el mundo, que eran pura bagatela, como sobre los que proceden del Señor, en los que un profeta se inflama por entero, porque él había ardido completamente una y otra vez. Había aprendido por el fuego.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


Un hombre bueno es difícil de encontrar

Un hombre bueno es difícil de encontrar

La abuela no quería ir a Florida. Quería visitar a algunos de sus conocidos en el este de Tennessee y no perdía oportunidad para intentar ...
Muéstrame Tu Rostro

Muéstrame Tu Rostro

Muchas cosas enseña la experiencia de la vida a lo largo de cinco años. Por eso decidí reescribir Muéstrame tu rostro, escrito hace cinco años ...
Las fuerzas de la decadencia

Las fuerzas de la decadencia

En Estados Unidos prácticamente se ha eliminado la palabra muerte del vocabulario corriente. Otro tanto sucede en Francia. En su lugar se usan eufemismos. En ...
Sanados por el GRAN Milagro de la Eucaristía

Sanados por el GRAN Milagro de la Eucaristía

A menudo medito en las cosas que me ocurren. He notado que cuando dejo la misa diaria, la vida se me hace más inquietante. Dejo ...
De La Oscuridad a la Luz

De La Oscuridad a la Luz

Es muy satisfactorio prologar este relato documental, expresado como sincera y audaz confesión, con la humildad y amor a la verdad que corresponde no sólo ...
La Pasión y Muerte de Jesucristo

La Pasión y Muerte de Jesucristo

Cuan útil es meditar en la pasión de Jesucristo.   El amante de las almas, nuestro Redentor amantísimo, declaró que no tenía otro motivo por ...
La cuarta copa

La cuarta copa

Jesús de Nazaret fue un hombre de muchos misterios. Habló en parábolas desconcertantes, realizó signos y milagros extraños, y planteó un enigma tras otro. Y ...
Mi carrera con el diablo: Del odio racial al amor racional

Mi carrera con el diablo: Del odio racial al amor racional

AQUEL fue el día más negro de mi vida. Me encontraba sentado en una celda de la prisión londinense de Wormwood Scrubs, el segundo día ...
Evidencias de la Resurrección

Evidencias de la Resurrección

Todo sermón predicado por todo cristiano en el Nuevo Testamento se centra en la resurrección. El evan­gelio, o “las buenas nuevas,” significa esencialmente las nuevas ...
Jacinta y Francisco de Fátima

Jacinta y Francisco de Fátima

  De la boca de los pequeños brota las alabanzas de Dios. La perfecta alabanza os la dan los labios y los más pequeños. Así, ...
La corrección y La Gracia

La corrección y La Gracia

1. Después de leer, queridísimo hermano Valentino y amigos que servís juntamente al Señor, la carta que me enviasteis por medio del hermano Floro y de ...
Razones para creer

Razones para creer

El interrogante sobre la fe constituye el reto principal al que se enfrenta el mundo contemporáneo. ¿Existe o no existe Dios? Si existe, ¿planea por ...
¿Eres realmente libre?

¿Eres realmente libre?

El tema de la libertad es muy amplio, pero no queremos meternos en cuestiones filosóficas, que harían el libro muy abstracto. Queremos solamente trazar algunas ...
Nos amó hasta el extremo...

Nos amó hasta el extremo…

Los últimos días de la vida de Jesús, son un tejido de acontecimientos, situaciones, personajes, acciones y palabras, de inigualable importancia y profunda trascendencia. Los ...
Un tesoro llamado  “El Mensaje de la Divina Misericordia”

Un tesoro llamado “El Mensaje de la Divina Misericordia”

En la década de 1930, Nuestro Señor Jesucristo le reveló a una humilde religiosa polaca, llamada Sor Faustina, un mensaje destinado a toda la humanidad ...
Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

  Este libro sobre Jesús, cuya primera parte se publica ahora, es fruto de un largo camino interior. En mis tiempos de juventud—años treinta y ...
Nuestra Señora del Buen Suceso

Nuestra Señora del Buen Suceso

Era el año 1563. En la Provincia vasca de Vizcaya, cerca de la frontera con Francia. En una familia aristocrática de España, Mariana Francisca de ...
Santa Gema Galgani

Santa Gema Galgani

La divina fecundidad de la Iglesia católica tiene una de sus más espléndidas manifestaciones en la canonización de esos hijos esclarecidos suyos que elevados al ...
La Vida oculta de La Virgen María

La Vida oculta de La Virgen María

Esta Vida de María cuenta una parte esencial del plan divino para rescatar a la especie humana del desastre desencadenado por el pecado original y ...
Un camino bajo la mirada de María

Un camino bajo la mirada de María

— Aquí estoy por séptima vez. Ve, sigue el camino por donde el Señor Obispo te quiera llevar. Ésa es la voluntad de Dios. — ...
La Historia de Annette

La Historia de Annette

Lo que se relaciona en estas páginas es de la mayor importancia. Aunque los acontecimientos en cuestión tuvieron lugar en Alemania, lo que damos aquí ...
La muerte de Cristo

La muerte de Cristo

DE DÓNDE NACEN MIS MEDITACIONES SOBRE LA SEMANA SANTA Han pasado más de treinta años desde que escribí mis «Meditaciones sobre la Semana Santa». Me ...
El herrero de Wooton Major

El herrero de Wooton Major

Había una vez un pueblo, no hace mucho tiempo para los de buena memoria, ni muy distante para los de largas zancas. Llevaba el nombre ...
Mi libro de oraciones

Mi libro de oraciones

“Era como ver a Jesús y a María, separados, pero fundidos en Uno solo: Los dos Rostros: El de Jesús y el de María, pero ...
Catequesis sobre La Iglesia

Catequesis sobre La Iglesia

1. Comenzamos hoy un ciclo nuevo de catequesis dedicadas a la Iglesia, cuyo Símbolo niceno-constantinopolitano nos hace decir: «Creo en la Iglesia una, santa, católica ...
El Santo de Nuestro Mundo

El Santo de Nuestro Mundo

  La mayor parte de los días del calendario llevan nombres de personalidades de la historia cristiana, a los que acompaña un carácter especial de ...
La Virgen Madre

La Virgen Madre

 Aunque me impelía la devoción a tomar la pluma, las muchas ocupaciones me lo estorbaban. Sin embargo, ya que, impedido por mis achaques, no puedo ...
El Padre Nuestro y el Avemaria comentados

El Padre Nuestro y el Avemaria comentados

Entre todas las oraciones, la oración dominical es manifiestamente la principal. En efecto, posee las cinco cualidades que se requieren en la oración. La cual ...
Cuando lo humano y lo divino convergen

Cuando lo humano y lo divino convergen

En las Confesiones de san Agustín leemos: «Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti» (I, 1,1) ...
Gaudium Et Spes

Gaudium Et Spes

Unión íntima de la Iglesia con la familia humana universal 1. Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de ...
El Libro de las Piedras que Curan

El Libro de las Piedras que Curan

Hace 850 años, una monja benedictina alemana que estaba invadida por la Luz Viva del Espíritu Santo, dejó escritas para nosotros la utilidad de las ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta