Vicente Borragán Mata

Introducción

¿Tiene algún sentido hablar hoy de Jesús? ¿Qué importancia puede tener para la vida de la humanidad la existencia de un carpintero, que nació en Belén hace dos mil años y que murió en Jerusalén clavado en una cruz? ¿Qué incidencia puede tener su vida en nuestra historia? ¿Qué poder de convocatoria puede tener en un mundo que ha conquistado los espacios y que domina todas las fuerzas de la naturaleza? ¿Qué podrá aportarnos que no hayamos investigado, que no sepamos, que no seamos capaces de hacer? Se diría que, en el momento del crepúsculo de los dioses y de la mayoría de edad del hombre, todos los interrogantes que nos hagamos sobre su figura están fuera de lugar. Y, sin embargo, en medio de todas las voces que llenan nuestro mundo se sigue oyendo el rumor de que él ha vencido a la muerte. Eso es lo que no puede dejarnos fríos o indiferentes. El Resucitado ha llenado de esperanza la marcha de esta caravana humana y nos ha abierto de par en par las puertas de un reino que no tiene fin ni confín.

Hace ya muchos siglos que su recuerdo debería haber caído en el olvido. Pero en el caso de Jesús no han funcionado las leyes de la lógica ni las del deterioro. ¿Por qué no ha desaparecido su recuerdo de la historia? ¿Por qué, a pesar de tantos ataques, nadie ha sido capaz de reducirle al silencio? ¿Qué misterioso atractivo emana de esa figura? Las voces de los falsos profetas del fin del cristianismo se han apagado para siempre, pero su voz sigue resonando en el mundo entero. Su figura ha sido creada y recreada mil veces a lo largo de la historia. De él se han ocupado teólogos y filósofos, historiadores y novelistas, pintores y escultores, poetas y escritores, políticos y científicos. Unos le han contemplado con ojos de admiración, otros de rechazo; unos le han visto con la luz de la fe, otros con la de la razón; unos le han tratado desde la cercanía, otros desde la distancia; unos le han amado hasta morir, otros le han perseguido a muerte. Muchos han pretendido ocupar su lugar, pero ninguno lo ha conseguido. Dos mil años de historia no han podido apagar su voz ni borrar su recuerdo. Sus discípulos esparcieron su memoria por doquier y proclamaron ante el mundo entero que había resucitado y que él era el Mesías anunciado, el Hijo de Dios, el Señor y el Salvador de los hombres. Lo anunciaron en los pueblos y en las ciudades, a los hombres libres y a los esclavos. Y muchos dieron crédito a su testimonio y le aceptaron como su Señor.

¿Quién es ese sencillo judío, llamado Yeshúa, que vivió como un artesano o como un predicador itinerante, tan parecido en todo a cada uno de nosotros? ¿Quién es ese hombre, cuya voz ha sonado más fuerte que la de todos los poderosos de la tierra? ¿Quién es ese hombre, alrededor del cual se han reñido las más duras batallas de la historia? ¿Quién es ese hombre que se ha convertido en la piedra angular de la humanidad, de tal manera que arrancarlo de la historia sería conmoverla hasta sus cimientos? ¿Quién es ese hombre que se presenta como el Camino, la Verdad y la Vida?

Si Jesús no hubiera existido, se pregunta Paulo Coelho en el prólogo de un libro de Juan Arias, ¿cómo sería hoy nuestro mundo? ¿Cómo hubiese sido el arte, la música, la poesía, la pintura, la escultura, la literatura? ¿Qué visión tendríamos del mundo, del hombre, del amor, de la justicia, del más allá? Sin Jesús y la Iglesia, ¿qué música hubiera compuesto Bach? ¿Qué hubieran pintado Miguel Ángel, Rafael, Zurbano, Murillo y Velázquez? ¿Qué hubieran escrito san Agustín, Orígenes, san Jerónimo, santo Tomás de Aquino, san Juan de la Cruz y santa Teresa de Jesús? ¿En qué Dios o en qué dioses creeríamos? ¿Qué religión o qué religiones se hubieran implantado? ¿Qué quedaría si todo esto desapareciese ahora como por encanto?[1].

La historia de la investigación en torno a la figura de Jesús ha sido muy movida. Sobre todo a partir del siglo XVIII, las aguas han bajado muy turbias. Los críticos racionalistas han tratado por todos los medios de llegar a la figura histórica de Jesús, tal como pudo ser en los días de su paso por la tierra, una vez eliminados todos los elementos sobrenaturales que se le atribuyen en los evangelios. Pero los resultados de esa investigación han sido desoladores. Jesús fue presentado como un gran hombre, como un gran profeta, como un artista de la palabra, como un predicador de apocalipsis, como un maestro, como un reformador social, como un fariseo iluminado, como un judío marginal, como un exorcista o como un mago. Pero, ¿con cuál de esas imágenes podría ser identificado? Después de tantos ensayos nadie ha llegado a resolver el enigma que envuelve su figura. ¿Y si en verdad fuera el Hijo de Dios, como aseguran los evangelios?

Me apasionan los esfuerzos hechos por los historiadores para tratar de descubrir a Jesús, tal como se manifestó en los días de su paso por la tierra, pero jamás podría renunciar al Jesús confesado como Hijo de Dios, como Señor y Salvador. Me encantaría conocer su vida y su acción hasta en los más mínimos detalles, pero por nada del mundo renunciaría a contemplarle con los ojos de aquellos que le vieron resucitado y pudieron meter las manos en la llaga de su costado. No quisiera perderme ni al uno ni al otro, porque el uno y el otro son el mismo: Dios hecho carne humana.

¿Quién es Jesús? ¿Qué misterio se esconde detrás de esa existencia? ¿Qué tiene de especial ese carpintero? ¿Podemos dar crédito a lo que los evangelios nos dicen de él? ¿Cómo ha llegado la Iglesia a definir su fe en él? ¿Cómo puede afectarnos el hecho de que Jesús sea el Hijo de Dios, el Señor y el Salvador?

Estas páginas quieren ser mi humilde homenaje a Aquel a quien he conocido desde niño, a quien he seguido y amado durante toda mi vida, y a quien espero ver algún día por toda la eternidad.


Para activar la descarga es necesario una suscripción. Algunos libros requieren de una suscripción premium.

epub
epub
mobi
mobi
pdf
pdf


Adquiere una suscripción

¿Ya tienes una suscripción?

Ingresa aquí:


DETALLES DE ESTE LIBRO


Más de este autor/tema


Todo es gracia: En el corazón de la vida cristiana

Todo es gracia: En el corazón de la vida cristiana

La palabra gracia es muy utilizada en el lenguaje de la Iglesia, pero si saliéramos a la calle y preguntáramos a los fieles cristianos qué ...
Llamados a una vida nueva

Llamados a una vida nueva

La mayoría de nosotros somos cristianos desde niños, pero, ¿cómo vivimos nuestra relación con el Señor? ¿Quién ocupa el primer lugar en nuestras preferencias? ¿Qué ...
A vueltas con la Iglesia: Entre luces y sombras

A vueltas con la Iglesia: Entre luces y sombras

¿Qué es la Iglesia? ¿Qué resonancia produce esa palabra en la mayoría de los hombres? ¿A qué les suena? ¿Qué remueve en ellos? Si tuvieran ...
Dios. Sí. ¿Pero qué Dios?

Dios. Sí. ¿Pero qué Dios?

El día 23 de octubre del año 2008, el diario El Mundo se hacía eco de una campaña de Richard Dawkins a favor del ateísmo ...
Escritos Completos de San Francisco de Asís

Escritos Completos de San Francisco de Asís

Dice el Señor Jesús a sus discípulos: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre sino por mí. 2 Si ...
Dios Padre, meditaciones bíblicas

Dios Padre, meditaciones bíblicas

Nos encontramos con estos dos elementos: nuestra filiación de Dios como sustancia de la vida cristiana y los Ejercicios Espirituales como práctica intensiva de la ...
En tierra de nadie

En tierra de nadie

Tengo 35 años cuando empiezo a escribir estas páginas. Esta mañana, mientras corría por las ruinas del Circo Máximo en Roma, escuchando música estridente y ...
365 florecillas de Don Bosco

365 florecillas de Don Bosco

Florecillas son, en una vida, esos episodios que brotan ante todo del temperamento, luego de la costumbre de observar, de la presteza de espíritu de ...
Creo en la Iglesia

Creo en la Iglesia

Frecuentemente se oye decir: «Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia». Aparentemente con ello se quiere expresar la propia rectitud y sinceridad con ...
Surco

Surco

  Ya en 1950, San Josemaría Escrivá de Balaguer prometía al lector, en el prólogo de la 7 édición castellana de Camino, un nuevo encuentro ...
Vida y anécdotas del santo Cura de Ars

Vida y anécdotas del santo Cura de Ars

  La vida del santo cura de Ars es un ejemplo luminoso para todos y, de modo especial, para los sacerdotes. Por ello, la Iglesia ...
El Abad y El Acompañamiento Espiritual

El Abad y El Acompañamiento Espiritual

No llaméis a nadie “Padre” vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar “Maestros”, porque ...
Exorcística

Exorcística

Le doy muchas gracias a Dios de haberme concedido una vida tan llena de hechos apasionantes, por haberme otorgado una existencia que es una diaria ...
Diccionario de San Josemaría Escrivá de Balaguer

Diccionario de San Josemaría Escrivá de Balaguer

1. Confianza plena en Dios. 2. Abandono en su Voluntad aceptándola por entero. 3. Abandono y medios humanos. En las enseñanzas de san Josemaría el ...
Los profetas

Los profetas

El tío de Francis Marion Tarwater sólo llevaba muerto medio día cuando el muchacho llegó a estar demasiado borracho para terminar de cavar la tumba ...
Creo en la vida eterna

Creo en la vida eterna

La escatología -la doctrina de las realidades últimas: muerte y vida eterna, cielo, infierno, purgatorio, resurrección de los muertos- les parece actualmente a muchas personas ...
¡A la horca!

¡A la horca!

Apunte biográfico de Robert Hugh Benson R. H. Benson (1871-1914) fue el último de los seis hijos de Mary Sidgwick y de Edward White Benson, ...
Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

Virtudes. Experiencias humanas y cristianas

¿Se puede mejorar? ¿Se puede ser mejor, es decir, mejor persona? Es una buena pregunta. Y ¿Quién se atrevería a responder que no, que él ...
Dios Padre

Dios Padre

Hay 4 etapas en nuestro conocer al Padre: La razón nos habla de la existencia de Dios y nos dice que es Infinito, Eterno, Omnipotente, ...
La inmortalidad del alma

La inmortalidad del alma

Contiene este libro el conjunto de razones sobre la inmortalidad del alma, así como la solución de las dificultades que se presentan. Primera razón por ...
Exhortación apostólica Amoris Laetitia

Exhortación apostólica Amoris Laetitia

La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia. Como han indicado los Padres sinodales, a pesar de ...
El Doble

El Doble

Hay obras literarias cuyo sentido y alcance no son captados en la época de su publicación, sino largo tiempo después, cuando cambios en el ambiente ...
La agonía de Cristo

La agonía de Cristo

“Y dicho el himno de acción de gracias, salieron hacia el monte de los Olivos”. Aunque habla hablado de tantas cosas santas durante la cena ...
¡Auxilio! me casé con un músico

¡Auxilio! me casé con un músico

Es una bendición contar con un amigo. Doble bendición cuando tienes por amigos a un hombre y una mujer que forman una bella pareja. Si ...
Ordenación general del Misal Romano

Ordenación general del Misal Romano

El Señor, cuando iba a celebrar la cena pascual con sus discípulos en la que instituyó el sacrificio de su Cuerpo y de su Sangre, ...
1000 pensamientos para iluminar la vida

1000 pensamientos para iluminar la vida

Salvando las distancias, en el zen existe un ejercicio, dirigido por un maestro y llamado koan, que consiste en ayudar al discípulo, mediante una frase, ...
Sociedad y sensatez

Sociedad y sensatez

Nuestro modo de tratar una cosa depende en última instancia del juicio que nos hayamos formado sobre ella. De distinta manera tratamos, por ejemplo, a ...
Las Glorias de María

Las Glorias de María

Amado Redentor y Señor mío Jesucristo, yo indigno siervo tuyo, sabiendo el placer que te proporciona quien trata de glorificar a tu Madre santísima, a ...
Jubileo de la Misericordia

Jubileo de la Misericordia

Misericordiæ Vultus FRANCISCO OBISPO DE ROMA SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS A CUANTOS LEAN ESTA CARTA GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ Jesucristo es el rostro ...
La Primera Navidad

La Primera Navidad

Todos los años, los católicos celebramos la Navidad, una fiesta que reúne a las familias y hace muy felices a los niños. En la Navidad ...
Oraciones de Santa Teresita de Jesús

Oraciones de Santa Teresita de Jesús

  Jesús, tus humildes esposas hacen el propósito de mantener los ojos bajos en el refectorio, a fin de honrar y de imitar el ejemplo ...
La escuela de vida de Jesús

La escuela de vida de Jesús

«Señor, ¿a quién vamos a ir?» Tras el discurso sobre el pan de vida en la sinagoga de Cafarnaún, numerosos oyentes se van y dejan ...
Carta Apostólica Spiritus Domini

Carta Apostólica Spiritus Domini

Al querido hijo Juan M. Lasso de la Vega, Superior general de la Congregación del Santísimo Redentor. "El Espíritu del Señor está sobre mí; por ...
Dios y mi alma

Dios y mi alma

Después de una larga temporada (casi un año) pasada en casa de mis padres, reponiéndome de un achaque de mi enfermedad, vuelvo de nuevo a ...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta