Por favor califica este libro:
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…


MEDITACIONESLG

San Alfonso María de Ligorio

MÉTODO PARA MEDITAR

La oración mental, o meditación, es uno de los ejercicios más esenciales de la vida cris­tiana; pues consistiendo nuestro único fin en amar a Dios, esta oración es mística hoguera en que las almas se encienden en el amor di­vino, según lo atestigua el Salmista (Ps. XXXVI 4) .

La experiencia enseña que las almas que se dedican a la oración mental difícilmente caen en culpas graves; y si por desgracia caen alguna vez en ellas, insistiendo en la medita­ción, luego se arrepienten y vuelven a Dios; porque meditación y pecado mortal no pue­den permanecer juntos largo tiempo en un alma. Muchos rezan el Rosario, el Oficio de la Virgen, ayunan, etc., y no obstante continúan en el pecado; pero el que medita, es imposible que continúe por mucho tiempo enemigo de Dios.

El lugar más acomodado para la medita­ción es la Iglesia; pero los que no pueden acu­dir a ella pueden hacerla en cualquier otro si­tio donde se encuentre más quietud, y hasta en el campo y en el trabajo; pues el que busca a Dios, en todo lugar le encuentra.

Respecto al tiempo, el más a propósito es el de la mañana; pero si por las ocupaciones no fuera posible hacerla entonces, se hará en otra cualquier hora del día: lo que importa es no dejar de hacerla a una u otra hora.

El modo de hacer bien la oración mental es el siguiente: Se divide ésta en tres partes, que son I. Preparación. – II. Consideración. – III. Conclusión.

I. La Preparación contiene tres actos, que son: de fe en la presencia de Dios; de humil­dad en vista de la propia bajeza; de petición de la divina asistencia: hélos aquí: 1.° Dios mío, creo que estáis aquí presente, y os adoro des­de el abismo de mi nada. – 2° Dios mío, debe­ría yo estar ahora en el infierno por mis peca­dos, de los que me pesa por haberos ofendido a Vos; bondad infinita, y os suplico me perdo­néis por vuestra misericordia. – 3.° Eterno Padre, por el amor de Jesús y de María, iluminadme en esta oración para que sea pro­vechosa para mi alma.

Enseguida se reza un Ave María a la San­tísima Virgen para implorar su asistencia y un – Gloria Patri a San José, al ángel custodio y a los santos abogados. Estos actos han de hacer­se atenta pero brevemente, y luego se pasa a la

II. Consideración. – Para ésta es conve­niente valerse del presente o de algún otro li­bro análogo. Adviértese que se ha de leer el punto despacio; después, dejando el libro, se repasará mentalmente lo que se ha leído dete­niéndose en el pasaje que más llene y conmue­va el alma. Dice San Francisco de Sales que en esto se debe seguir la prudente conducta de las abejas, que se paran en una flor hasta ex­traer toda la miel que hay en ella, y después pasan a otra. Quien no sepa leer, podrá hacer la meditación deteniéndose en considerar los novísimos, los beneficios de Dios, y mejor al­gún misterio de la Pasión de Jesucristo. Pero la mayor utilidad de la oración mental no con­siste tanto en la consideración, como en sacar de ella diferentes afectos, propósitos y súpli­cas, que son los frutos principales de esta ora­ción. Por lo tanto después de haber meditado algún punto, cuando el alma se sienta conmo­vida, es menester levantar el corazón a Dios por medio de actos de amor y de contricción; mezclando con éstos, breves y fervorosas sú­plicas, pidiendo a Dios la remisión de los pe­cados, el fervor, la perseverancia final, una dichosa muerte, la eterna bienaventuranza, y sobre todo el don de su santo amor.

Es además necesario, que en el transcurso de la oración, o al fin de ella se haga algún propósito no sólo en general sino también par­ticular, v. gr., de precaverse con el mayor cui­dado de algún defecto en que se ha caído con más frecuencia, de ejercitar con más ardor que antes alguna virtud, v. gr., de sufrir con más paciencia las molestias de tal o cual persona.

III. La Conclusión. – Se compone ésta de tres actos: 1.° Dar gracias a Dios por las ins­piraciones recibidas en la meditación. 2.° Afir­marse en la resolución de observar fielmente los propósitos que se han hecho. 3.° Pedir al Eterno Padre, por los méritos de Jesús y de María, los auxilios oportunos para cumplir­los.

Antes de levantarse de la meditación, se tendrá cuidado de encomendar a Dios a las al­mas del Purgatorio, los Prelados de la Iglesia, la conversión de los pecadores, los parientes, amigos y bienhechores, rezando a este fin un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria Patri.

Por último, al levantarse de la oración mental es necesario que recojamos, dice San Francisco de Sales, un ramillete de flores para deleitarnos con su fragancia todo el día; esto es, que escojamos algún punto, sentimiento, o verdad que nos haya hecho más impresión para recordarlo en el transcurso de aquel día.

Ténganse además presentes las dos si­guientes advertencias:

Ia. Si antes de la meditación el Espíritu Santo inspirase algún afecto, debe omitirse la consideración por entonces como advierte el mismo San Francisco de Sales; pues la consi­deración no sirve sino para excitar dichos afec­tos y por tanto conseguido el fin deben omitir­se los medios.

La 2.a es, que si por la desolación o aridez del espíritu durante la meditación no pudiera hacerse otra cosa más, será bastante entonces repetir alguna petición o súplica, v. gr. “Señor, ayudadme: Señor, dadme vuestro santo amor”.









Libros de este autor/tema

Novena a Santa Dimfna

Novena a Santa Dimfna

Santa Dimfna de Gheel, su fiesta es celebrada el 15 de Mayo, es considerada patrona de los portadores de deficiencia mental y enfermedades de carácter ...
Ver Libro
Tratado de la oración y meditación

Tratado de la oración y meditación

Tratado de la oración y meditación compuesto por el padre Fray Pedro de Alcántara, fraile menor de la Orden del Bienaventurado San Francisco, dirigido al ...
Ver Libro
Señor, enséñanos a orar

Señor, enséñanos a orar

Hoy quiero comenzar una nueva serie de catequesis. Después de las catequesis sobre los Padres de la Iglesia, sobre los grandes teólogos de la Edad ...
Ver Libro
La Confesión, Guía Católica

La Confesión, Guía Católica

La confesión es uno de los mayores beneficios de Dios al hombre. La malicia humana frustra muchas veces ese beneficio haciendo que el hombre no ...
Ver Libro
Las maravillas del Santo Nombre de Jesús

Las maravillas del Santo Nombre de Jesús

Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un nombre sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús doblen la rodilla todas las ...
Ver Libro
La Dignidad y Santidad Sacerdotal

La Dignidad y Santidad Sacerdotal

Este libro que titulamos «LA DIGNIDAD Y SANTIDAD SACERDOTAL» fue escrito por el santo doctor bajo el título genérico de «Selva de materias predicables e ...
Ver Libro
El gran medio de la oración

El gran medio de la oración

Varias son las obras espirituales que he publicado. Citaré las “Visitas al Santísimo Sacramento y a María Santísima”, “La Pasión de Cristo” y “Las Glorias ...
Ver Libro
Encuentro

Encuentro

Padre Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano, capuchino de origen español. Nació en Loyola el 4 de mayo de 1928. Es ordenado sacerdote en Pamplona, desarrolló por ...
Ver Libro
El arte de la oración

El arte de la oración

Teófano el Recluso, conocido en el mundo bajo el nombre de Georges Govorov, nació en Chernavks, cerca de Orlov, en la provincia central de Viatka ...
Ver Libro
Santa Gema Galgani

Santa Gema Galgani

La divina fecundidad de la Iglesia católica tiene una de sus más espléndidas manifestaciones en la canonización de esos hijos esclarecidos suyos que elevados al ...
Ver Libro
Sanados por el GRAN Milagro de la Eucaristía

Sanados por el GRAN Milagro de la Eucaristía

A menudo medito en las cosas que me ocurren. He notado que cuando dejo la misa diaria, la vida se me hace más inquietante. Dejo ...
Ver Libro
Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Tratado del purgatorio de Santa Catalina de Génova

Esta alma santa, viviendo todavía en la carne, se encontraba puesta en el purgatorio del fuego del divino Amor, que la quemaba entera y la ...
Ver Libro
La Pasión y Muerte de Jesucristo

La Pasión y Muerte de Jesucristo

Cuan útil es meditar en la pasión de Jesucristo. El amante de las almas, nuestro Redentor amantísimo, declaró que no tenía otro motivo por el ...
Ver Libro
Rezar con Alvaro del Portillo

Rezar con Alvaro del Portillo

Vocación a la santidad El Señor quiere, para la generalidad de los hombres, que cada uno, en las circunstancias concretas de su propia condición en ...
Ver Libro
Hora Santa al Sagrado Corazón de Jesús

Hora Santa al Sagrado Corazón de Jesús

I Año Nuevo (Esta Hora Santa podría servir especialmente para comenzar el Año Nuevo, según el verdadero espíritu del Sagrado Corazón de Jesús, y para ...
Ver Libro
El Galileo Eterno

El Galileo Eterno

¿Cómo puede el alma hallar a Dios? Es un hecho psicológico que sólo siendo pequeños podemos descubrir algo grande. Esta ley, llevada al nivel espiritual, ...
Ver Libro
Oraciones para las almas del  Purgatorio

Oraciones para las almas del Purgatorio

1. Jesús mío, por aquel copioso sudor de sangre que derramaste en el huerto de Getsemaní, ten piedad de las almas de mis parientes más ...
Ver Libro
Liturgia de las horas según El Rito Romano

Liturgia de las horas según El Rito Romano

Oración del atardecerI Vísperas (D. I) La invocación inicial como en el Ordinario (Textos comunes), p. 007. HIMNO Tiempo ordinario: Como una ofrenda de la ...
Ver Libro
La devoción al Corazón de Jesús

La devoción al Corazón de Jesús

Señalar el objeto de este culto es lo mismo que declarar lo que entendemos con el nombre de Corazón de Jesús. Esta cuestión ya ha ...
Ver Libro
Oraciones para rezar en la Hora Santa

Oraciones para rezar en la Hora Santa

¡Señor mío y Dios mío Jesucristo! adoro reverentemente tu corazón inflamado de amor y herido por nuestros pecados, quiero ratificar cada día mi consagración bautismal ...
Ver Libro
Oraciones del Papa Francisco

Oraciones del Papa Francisco

En diversas ocasiones y por diferentes motivos, el Papa Francisco, igual que sus predecesores, escribe y publica algunas oraciones especiales, que bien podemos tener en ...
Ver Libro
Mi libro de oraciones

Mi libro de oraciones

“Era como ver a Jesús y a María, separados, pero fundidos en Uno solo: Los dos Rostros: El de Jesús y el de María, pero ...
Ver Libro
Medalla de san Benito, Explicación

Medalla de san Benito, Explicación

La medalla de San Benito, propagada en todo el mundo hace más de 300 años, especialmente por los monjes benedictinos, es célebre por su eficacia ...
Ver Libro
La Nube del No Saber

La Nube del No Saber

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Cualquiera que seas el que tiene en sus manos este libro, has de ...
Ver Libro
Breve guía del examen diario de conciencia

Breve guía del examen diario de conciencia

No se puede negar que el examen diario de conciencia, para muchos de los que lo practican, probablemente para la mayoría resulta un ejercicio pesado ...
Ver Libro
Devocionario de 1931

Devocionario de 1931

La religión cristiana está extendida por todo el mundo y a ella debemos nuestra civilización. Saber, pues, lo que es dicha religión es asunto que ...
Ver Libro
¡Sáquennos de aquí!

¡Sáquennos de aquí!

Querido lector: Tienes en tus manos un libro extraordinariamente interesante. Habla del mundo del más allá. Ofrece consejos, pide ayuda y da respuestas. Habla de ...
Ver Libro
Oración Mental Según Santa Teresa

Oración Mental Según Santa Teresa

¿Es posible que el método de enseñar en los principios a hacer oración mental sea causa de rehuir la oración? Para cantar sólo es necesario ...
Ver Libro
¡Espíritu Santo, ven!

¡Espíritu Santo, ven!

Dios ha querido revelarse a los hombres en toda la belleza de su ser, como un Padre que nos ama, como un Hijo que nos ...
Ver Libro
Una Sola Cosa Es Necesaria

Una Sola Cosa Es Necesaria

Nos refiere San Lucas que, yendo Jesús de camino, llegó a una aldea donde una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Tenía ésta ...
Ver Libro
Loading...
Fe como un grano de mostaza

Fe como un grano de mostaza

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más le vale que ...
Ver Libro
¿Quo Vadis?

¿Quo Vadis?

Despertó Petronio cerca de mediodía y, como de costumbre, muy cansado. El día anterior había asistido a un banquete ofrecido por Nerón, que se prolongó ...
Ver Libro
Cegó sus ojos, el Juicio Propio

Cegó sus ojos, el Juicio Propio

San Ignacio habla del “camino incierto y peligroso del propio juicio”. San Juan de Ávila exigía mucho empeño en purificar el apego al juicio propio ...
Ver Libro
Quien es el hombre

Quien es el hombre

Me he comprometido a decir algo sobre la imagen del hombre que nos transmite la revelación. Al iniciar estas reflexiones quisiera plantear una cuestión, que ...
Ver Libro
La Ciudad de Dios

La Ciudad de Dios

En esta obra, que va dirigida a ti, y te es debida mediante mi palabra, Marcelino, hijo carísimo, pretendo defender la gloriosa Ciudad de Dios, ...
Ver Libro
Jesús llora sobre Jerusalén

Jesús llora sobre Jerusalén

Del santo Evangelio según san Lucas 19, 41-44 En aquel tiempo, al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras ...
Ver Libro
Caminando con Jesús

Caminando con Jesús

COMENCÉ a escribir estas páginas con una intención concreta: Ayudar a conocer la vida de Cristo, a amarlo más y más, a estar más cerca ...
Ver Libro
Más Allá de la muerte

Más Allá de la muerte

Cada día mueren más de 200.000 personas y más de 73 millones cada año. ¿Cuántos millones han existido desde el principio del mundo? Y ahora ...
Ver Libro
Pareja en diálogo

Pareja en diálogo

"Conversamos casi todos los días sobre asuntos cotidianos de nuestra familia, de modo que no vemos necesidad de establecer un encuentro extra para un 'diálogo ...
Ver Libro
Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental

Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental

La civilización occidental nos ha dado el milagro de la ciencia moderna, la riqueza del libre mercado, la seguridad del imperio de la ley, un ...
Ver Libro
El misterio del más allá

El misterio del más allá

Comenzamos hoy, bajo el manto y la mirada maternal de la Santísima Virgen de Atocha, esta serie de conferencias cuaresmales, cuyo tema central lo constituye ...
Ver Libro
Hacia la santidad

Hacia la santidad

Los santos son los frutos más hermosos de la humanidad, son la riqueza de la Iglesia. Son los que más han contribuido a la felicidad ...
Ver Libro
Las siete palabras de Jesús y de María

Las siete palabras de Jesús y de María

LA primera palabra de la Santísima Virgen María ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen? Lucas 1:34 La primera palabra de Nuestro Señor Padre, ...
Ver Libro
La Continencia

La Continencia

1. Difícil tarea es analizar esa virtud que llamamos continencia en una forma de dignidad y conveniencia. Pero Aquel de quien es don generoso tal ...
Ver Libro
Conversión de Zaqueo

Conversión de Zaqueo

Autor: Ignacio Sarre  Del santo Evangelio según san Lucas 19, 1-10  En aquel tiempo, Jesús, habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. Había un hombre ...
Ver Libro
La paz interior

La paz interior

La experiencia os demostrará que la paz, que infundirá en vosotros la caridad, el amor a Dios y al prójimo, es el camino seguro hacia ...
Ver Libro
Jesús, hoy

Jesús, hoy

Este es un libro maravillosamente fresco y vibrante. Aunque Albert Nolan escribió «¿Quién es este hombre?»: Jesús, antes del cristianismo hace más de treinta años, ...
Ver Libro
El espíritu sectario de la homosexualidad

El espíritu sectario de la homosexualidad

El espíritu sectario de la homosexualidadLa idea del pecado es la bestia negra de la homosexualidad Autor: Roberto Esteban Duque | Fuente: revistaecclesia.com El esencial ...
Ver Libro
Formar para servir

Formar para servir

Las orientaciones y urgencias de cuantos conocen, aman y viven la Renovación Carismática Católica, van en la misma dirección: La necesidad de elegir cuidadosamente y ...
Ver Libro
Elogio de la pereza, El instante presente

Elogio de la pereza, El instante presente

Lo peligroso de las balas no es el trozo de plomo de que constan, sino su velocidad. Lo malo de nuestra civilización no es la ...
Ver Libro
Echad las redes, Ciclo B

Echad las redes, Ciclo B

DESDE 1995 al 2001 he tenido el gozo de explicar, cada sábado, el Evangelio dominical en la TV con la rúbrica Las razones de la ...
Ver Libro
Las virtudes fundamentales

Las virtudes fundamentales

La segunda parte de la Summa theologica del Doctor Común de la Iglesia, que se refiere a la Teología moral, comienza con esta frase: «Puesto ...
Ver Libro
Sermones sobre San José

Sermones sobre San José

Es una antigua opinión y un sentimiento común entre todos los hombres, que el depósito tiene algo de santo y que lo debemos conservar para ...
Ver Libro
Quince minutos con Jesús Sacramentado

Quince minutos con Jesús Sacramentado

Amigo mío, Yo te amo. Quiero que siempre escuches estas palabras mías en lo profundo de tu corazón. Sí, yo te amo y te he ...
Ver Libro
El Caso de Cristo

El Caso de Cristo

En la jerga de los fiscales, el caso por intento de homicidio contra James Dixon era «un ganador seguro». Caso cerrado. Incluso un examen somero ...
Ver Libro
Devocionario de 1931

Devocionario de 1931

La religión cristiana está extendida por todo el mundo y a ella debemos nuestra civilización. Saber, pues, lo que es dicha religión es asunto que ...
Ver Libro
Un llamamiento al amor

Un llamamiento al amor

LOS llamamientos de amor y misericordia que encierran estas páginas, se confiaron a una humilde hermanita coadjutora de las religiosas del Sagrado Corazón, fallecida el ...
Ver Libro
El Secreto Admirable del Santísimo Rosario

El Secreto Admirable del Santísimo Rosario

  A Ustedes, pobres pecadores, uno más pecador todavía, les ofrece la rosa enrojecida con la sangre de Jesucristo, a fin de que florezcan y ...
Ver Libro
Cristo, Nuestra Esperanza

Cristo, Nuestra Esperanza

Cristo es la imagen visible del amor del Padre. El que lo ve a él ve al Padre. En él reside la mayor prueba de ...
Ver Libro
El perdón y otros ensayos cristianos

El perdón y otros ensayos cristianos

En una ocasión, el profesor Tolkien me dijo que C. S. Lewis era el único de sus amigos que había publicado más libros después de ...
Ver Libro
Loading...
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario